Siganos en nuestras redes

siguenos en facebook siguenos en Twitter siguenos en Google+ Canal de youtube siguenos en facebook sígueme en Instagram siguenos en facebook

sábado, marzo 03, 2018

Con la frontera no podemos pestañar

Ojo avizor y permanente, sin pestañeos, es lo que debe tener el país sobre su frontera con Haití, sometida a una sistemática violación por el tráfico masivo de ilegales y contrabandos.
Es una situación que mantiene en estrés permanente a nuestras milicias, pero más que nada a los resignados ciudadanos dominicanos que sienten cada día cómo las bandas de delincuentes haitianos les roban la paz y los pocos bienes que forman sus patrimonios de vida.
El abigeato es continuo en fincas y ciudades de la línea fronteriza, una práctica tan regular como la quema de árboles para hacer carbón. A estos desmanes se agregan los hechos sangrientos en ataques a puñaladas contra soldados en servicio, atracos a ganaderos y hasta asesinatos.
Desde que las tropas de la misión de paz de las Naciones Unidas salieron de Haití, la avalancha ha sido mayor, según lo que permiten deducir las cifras de repatriaciones de haitianos que ofrecen las autoridades del Comando Especializado de Seguridad Fronteriza (CESFRONT) y las de Migración.
Frente a los desafíos que a la ley y la seguridad nacional plantea esta situación, el presidente Medina ha anunciado un reforzamiento de la vigilancia y el patrullaje en la frontera para hacer valer el principio de que el tránsito hacia acá debe estar sujeto al imperio de la ley.
Tomándole la palabra al Presidente, el ex-candidato presidencial opositor Luis Abinader propuso enviar 8 mil tropas a la frontera para asegurar esa vigilancia, mientras que el veterano  militar general (r) Ramiro Matos González, exministro de las Fuerzas Armadas, sugiere instalar una valla trinchera en la línea fronteriza como las que se utilizan para separar los paralelos entre naciones en conflictos o guerras.
Estas iniciativas sintetizan el nivel de preocupación que cobra en la sociedad dominicana la incesante penetración de inmigrantes ilegales y las secuelas que está teniendo en el orden de la convivencia social, en la salubridad y en la economía.
Tomado del editorial de
Con la frontera no podemos pestañarde la fecha
Print Friendly, PDF & Email