viernes, 12 de agosto de 2016

Alianza bastarda

Reinaldo Pared lo dijo claro y probablemente sus palabras hayan retumbado en los oídos de algunos empresarios pasados de contentos en su laborantismo sedicioso para doblegar las prerrogativas constitucionales del Congreso y del Consejo Nacional de la Magistratura y la voluntad del Presidente Danilo Medina.
Como Pared será presidente del Senado a partir del próximo martes, es importante subrayarlo: “(...) la Constitución es clara y no deja lugar a dudas cuando se refiere a cuáles son los órganos o las instancias a las que compete escoger a los jueces de las altas cortes”.
Se refería al manifiesto suscrito por cinco entidades empresariales, entre ellas el Conep y otras siete organizaciones gremiales asociadas para forzar una negociación extra partidaria en torno a la composición de la Junta Central Electoral, las altas cortes, la Cámara de Cuentas y la Defensoría del Pueblo.
“Nosotros acogemos favorablemente la iniciativa de un grupo de organizaciones de la sociedad dominicana --dijo el senador Pared--, en tanto vaya dirigida en torno al fortalecimiento de la institucionalidad democrática”...
“... Ahora bien, la Constitución es clara y no deja lugar a ninguna duda. En el caso de la JCE el Senado elige, y en el caso de las altas cortes esa facultad está reservada al Consejo Nacional de la Magistratura”.
Sobre las facultades de los órganos que convoca la Constitución para tomar esas decisiones no puede haber transigencia de ninguna naturaleza... Porque cualquier decisión contraria se hace susceptible de ser declarada inconstitucional por el órgano que existe precisamente para eso: el Tribunal Constitucional.
... Infeliz coincidencia
Está claro que la directiva del Consejo Nacional de la Empresa Privada no consultó a su matrícula para encabezar un manifiesto inverosímil contra la institucionalidad democrática... Menos aún para asociarse con entidades anti sistema que han denunciado siempre la “voracidad inhumana y la cultura fraudulenta” de los empresarios.
Aún cuando los une el propósito común de contrariar la actual coyuntura política --en particular la decisión de las urnas que define claramente las mayorías partidarias--, empresarios y grupos contestatarios de la sociedad civil que los usan como caja de resonancia, no llegarán muy lejos juntos.
Primero porque en los grupos empresariales de mayor tradición no hay coincidencia de propósitos con esas entidades anti sistema y porque no se les tomó en cuenta para suscribir sociedad tan bastarda, y luego porque la coyuntura política que los asocia quedará atrás una vez que las instituciones asuman el rol que certeramente describió ayer el senador Pared...
... A no ser que se rebelen
La alternativa que les quedaría a esos grupos empresariales sería rebelarse contra Danilo Medina y declararle la guerra al gobierno... Un escenario que en nada beneficia ni siquiera el más aguerrido de ellos y el que menos tiene qué perder, que se supone debe ser Papo Blanco.
Presionarán los que están en salmuera ante la inminencia de las reformas que se avecinan porque perderán privilegios en exenciones fiscales, favores aduanales, asientos en la Junta Monetaria, liberaciones impositivas graciosas en inversiones turísticas...
... Pero la mayoría de los empresarios que desarrollan sus operaciones con absoluta transparencia seguirán beneficiándose del crecimiento económico estable que les garantiza el sistema y del respeto que se han ganado en la sociedad dominicana.
Los demás seguirán siendo simplemente los demás... y terminarán rechazados hasta por sus socios coyunturales de hoy.
Por César Medina ;-
lobarnechea1@hotmail.com