domingo, 31 de julio de 2016

El problema en el PRD

La patana del absurdo reeleccionista de Hipólito Mejía tras hacer quizás el peor gobierno de nuestra historia, se llevó de encuentro quizás para siempre al otrora fuerte partido de la esperanza nacional.
Pocos creían en la recomposicion del mismo, y con el apoyo decidido de Mejía, que pagó mal con bien al partido la dirigencia se volcó en los brazos de Miguel Vargas Maldonado en quien veían la persona idónea para cargar un muerto tan pesado.
En vez de apoyar a Milagros Ortiz Bosch, figura emblemática que podía unificar luego de la salida de Hatuey se le enfrentó y se volcaron todos para el lado del exministro de Obras Públicas y los resultados están a la vista todavía al día de hoy.
Es probable el PRD tenga otras confrontaciones en días por venir, básicamente porque esperan mucho por el poco aporte al triunfo de Danilo Medina, y tampoco hay tanto para dar.
Pero básicamente el problema del PRD es la falta de un liderazgo a lo interno capaz de levantar las dormidas esperanzas de un partido que no lo puede decir, pero que está profundamente herido y alejado de sus bases.
Pareciera un disparate, pero a quien toca la tarea de unificar al partido es a Miguel Vargas y sus consecuencias de dirección porque el momento no es precisamente para un nuevo enfrentamiento.
Quizás sea plausible comenzar a trabajar en pos de la reunificación reconociendo cada quien sus errores y su cuota de responsabilidad, y que sea en manos de Tony Peña Guaba, Salim Ibarra, Fiquito Vasquez, para solo mencionar tres, que Miguel delegue para ir poco a poco trillando el camino del reencuentro inevitable que se le debe al líder muerto, a los perredeistas y la democracia Dominicana.
Por Germán Martínez ;-