domingo, 29 de mayo de 2016

Gracias, madre

La gratitud no es solo la mayor de las virtudes, sino la madre de todas las demás”, Ciceron. Las madres no solo reúnen todas las virtudes, sino que merecen la mayor de las entregas, aunque no la reclaman ni la esperen.
Hoy es uno más de esos 365 días que cada hijo tiene para adorar al ser que más ha hecho en su privilegiado paso por la vida. No basta agradecerles porque nos llevó 9 meses en su vientre.
Ni porque se desveló cada día para hacernos alegre cada minuto y forjarnos como hombres de bien y respetuosos.
Tenemos la responsabilidad de hacerla feliz y vivir para ella eternamente. Para ella, nunca son pequeñas las cosas que hacemos por ella.
No son pocos los momentos a su lado. Ellas lo valoran y se satisfacen con mínimos espacios de cariño y agrado.
Está en nosotros eternizar y valorar en su justo nivel cada instante que pasamos a su lado.
Quienes tenemos el privilegio de poder acariciar, besar, adorar a nuestras ma- dres, gozamos de una dicha que tenemos que agradecer al Creador.
Los que se han separado de ellas, porque el señor las llamó a eternizarse en otra vida, deben honrarla profesándole respeto, cariño y presentando a la sociedad una conducta ejemplar y decente.
Tristemente debemos admitir que no todas las mujeres son madres.
Ese calificativo le corresponde a aquellas que de verdad han deseado y han dedicado tiempo a serlo. A esas que han sido capaces de hacer de esos hijos hombres y mujeres de bien.
Muchas mujeres, algunas por circunstancias no deseadas, han sido el recipiente para formar un nuevo ser, pero al final no han sabido o no han querido ser verdaderas madres.
Hay entre ellas que han optado por deshacerse de la criatura asimilada en su vientre, antes de que esta vea la luz del mundo. Otras les han permitido nacer, pero no cumplen con la misión de ayudarlos a crecer y formarse.
Justo es reconocer que muchos hijos no sabemos reciprocar el sacrificio de madres abnegadas.
Felicidades a todas las madres en este día especial. Felicidades a esos hijos que dedican todo el año a este ser especial, adorable e inolvidable.
Gracias mamá por tu amor, tu dedicación y tu esfuerzo por hacerme una persona de bien.
Por Tomas Aquino Mendez ;-
tomas.mendez@listindiario.com