martes, 29 de marzo de 2016

Un desestímulo a la DNCD

Es sospechoso que las decisiones insólitas en la justicia son evacuadas en general por jueces sustitutos o emergentes. Esto no quiere decir que son incompetentes, pero es como si hubiera un arreglo para evadir los señalamientos sobre los titulares.
Ahora nos arropa la sentencia que le da libertad pura y simple a cinco venezolanos acusados de narcotráfico. La jueza interina Arístida Mercedes, de La Romana, ha sido objeto de la crítica de la DNCD y también del procurador general Francisco Domínguez Brito. Se estima que decisiones como estas afectan la imagen de la justicia dominicana y alimenta la idea de que los delincuentes cuentan con apoyo.
Al mencionarse que hubo “libertad pura y simple” no sabemos a qué se refiere la DNCD. Fue descargo, libertad sin fianza, desestimación de la inculpación, alegato de falta de pruebas, violación de los derechos de los inculpados o la obtención ilegal de supuestas evidencias.
Esta liberación debe investigarse sobre todo cuando el ministerio público había solicitado prisión preventiva. También la superioridad de la magistrada debe aclarar la actuación de la jueza interina para despejar la nube de sospecha que brota espontáneamente.
A veces, porque sucede también, que el celo de algunos agentes de la autoridad viola los procedimientos. Hasta intencionalmente. Ocurrió así en el pasado para beneficiar a inculpados conectados con la jerarquía militar o policial, lo que seguramente no es el caso presente.
Los acusados supuestamente trajeron procedente de Barquisimeto, Venezuela, 359 kilos de cocaína en un vuelo que aterrizó en La Romana. Según las autoridades, Carlos Justiniano, de 55 años; Jorge Henríquez, de 44; Gregory Frías, de 23; Gerardo Díaz, de 38, y Jean Carlos Díaz, de 35 años, fueron los responsables del contrabando de la droga y beneficiados por la decisión de la jueza Mercedes.
La DNCD afirma que el grupo fue apresado luego de una labor de seguimiento que duró varias semanas y en el que participaron varias instituciones del Estado. La liberación de los inculpados desalienta a la DNCD. También alimenta mi curiosidad que del grupo atrapado lo que se resalta es el volumen del alijo. Detectan el contrabando de la droga pero no hay mayores consecuencias. Es inconcebible que los venezolanos llegaran al país a introducir drogas sin que hubiera un vínculo con locales.
Por Alfredo Freites ;-