viernes, 2 de octubre de 2015

¡Pagán paga platos rotos!


Por César Medina ;-
¿Qué culpa puede tener el arquitecto Francisco Pagán de los vicios en la Oficina Supervisora de Obras del Estado, un engendro balaguerista que desde hace treinta años controla desde el Palacio la mayor tajada del presupuesto destinado a las construcciones públicas?
No es justo que un recién llegado pague los platos rotos en una institución con mañas de origen que compite con el ministerio que por ley le corresponde el control de las obras del Estado --que es Obras Públicas--, y que por capricho o demagogia de un Presidente ha devenido en instancia paralela.
La Oficina Supervisora de Obras del Estado fue creada por decreto 590-87, menos de un año después del retorno de Balaguer al poder en 1986, y su propósito original fue poner bajo control y discreción del Despacho presidencial la parte más voluminosa del presupuesto para la infraestructura pública.
Su primer director fue Bebecito Martínez Brea, con oficina contigua a la de Balaguer y puerta franca al Despacho presidencial. Desde allí Balaguer dispuso y controló las obras más importantes de su administración y relegó a un segundo plano la función del ministerio que debía ocuparse de esos asuntos.
Su propósito inicial fue el de supervisar las obras oficiales y darle seguimiento a su ejecución acorde con su presupuesto... Pero la función real fue ejecutar obras a discreción presidencial: a poco de su creación tenía más poder que la propia secretaría de Obras Públicas.
“... Un brazo de poder”
Veintisiete años después de su creación por decreto, la Oisoe es una dependencia poderosa con discreción presupuestaria para disponer y ejecutar infraestructuras físicas a nivel nacional.
En la práctica nunca ha estado del todo clara la línea divisoria entre la Oisoe y el Ministerio de Obras Públicas, y por ello los celos entre una y otra dependencia se heredan de un gobierno a otro.
Con excepción del gobierno actual, el director de esa oficina ha sido siempre un personaje político cercano al Presidente de la República. Bebecito Martínez no era dirigente político, pero pertenecía a la intimidad de Balaguer.
En el primer gobierno de Leonel Fernández, la Oisoe tuvo dos directores, ambos dirigentes del PLD: Euclides Sánchez y Félix Bautista, quien retornó al cargo en 2004 hasta 2010 cuando pasó al Senado de la República.
Miguel Pimentel Kareh fue director desde la llegada de Danilo al poder hasta agosto pasado... Ha sido el más controversial de todos los titulares de un organismo que en la propia estructura estatal se considera un parche mal pegado.
El arquitecto Pagán...
Francisco Pagán heredó el descrédito de su antecesor, un hombre que en su último año de gestión saltó de un escándalo a otro. El murmullo palaciego comentó por meses el disgusto del Presidente con esa gestión escandalosa y a nadie sorprendió su destitución en agosto pasado.
Lo que sí sorprendió fue el nombre del arquitecto Francisco Pagán como sustituto de Pimentel Kareh, a pesar de que en los círculos profesionales se le conoce como un hombre de talento profesional y seriedad, boschista militante y de formación en la disciplina peledeísta de antaño.
El momento de su debut como funcionario público no ha sido el más auspicioso... Desde antes de la muerte del arquitecto David Rodríguez García y la nota dramática que dejó al darse un tiro en la cabeza en un sanitario de la propia institución, la Oisoe andaba de boca en boca...
... Lo injusto es que Pagán tenga ahora que pagar culpas ajenas.