sábado, 30 de mayo de 2015

Dicho: ¡Gobierno de unidad!

Mañana domingo se cumplirán tres Teclas desde que anuncié que el presidente Danilo Medina propondrá un gobierno de unidad nacional a la oposición, en particular al PRD y al Reformista, y que reformulará el Bloque Progresista con otras fuerzas aliadas que fortalecerán la boleta del PLD.
¿Saben ustedes cuál es uno de los puntos básicos del acuerdo suscrito por Danilo y Leonel para superar la crisis interna del PLD...? Precisamente ese, que el partido le otorgue facultad al Presidente para proponer alianzas al margen de los compromisos con el Bloque Progresista.
La recomposición del Bloque Progresista no será nada difícil, incluyendo hasta a los rebeldes de la Fuerza Nacional Progresista a quienes Danilo deberá dar satisfacciones, especialmente a Vincho.
Pero con los demás componentes no hay ningún problema.
Esa coalición será relanzada con nueva mística, con mayor amplitud de alcance y en base a un programa de gobierno de unidad nacional... sin el personalismo que le imprimió Leonel.
Lo que dije aquella vez sobre la propuesta de un gobierno de unidad nacional queda demostrado ahora cuando Danilo y Leonel lo asumen con la formalidad de un acuerdo político que deberá prolongarse hasta el 2025 y que empezará a perfilarse en los próximos días…
… Tiene mayor alcance
Lo repito para que lo entiendan los escépticos y los cacos huecos incapaces de comprender cómo se presentan las coyunturas electorales y las circunstancias que han movido siempre las grandes alianzas y acuerdos de partidos mayoritarios.
El país ha entrado en una transición del liderazgo nacional: la crisis interna del PLD desbordó a Leonel; el Reformista no puede caer otra vez como partido minoritario; el PRD no puede perder su actual jerarquía y Danilo está en la cresta de la ola electoral.
Están dadas las coordenadas para que se produzca una gran alianza de los tres partidos mayoritarios sobre un programa de gobierno común que garantice avances institucionales y transforme las estructuras del Estado asumiendo la deuda social postergada por más de cinco décadas de democracia y encarando con la mayor sobriedad temas tan sensitivos como el migratorio, la desigualdad, la inseguridad y el auge de la delincuencia.
Los partidos políticos están llamados a ser parte activa en el desarrollo del país, y no es menester ganar unas elecciones para sumarse a ese esfuerzo como ocurre en las sociedades civilizadas.
El PRD y el Reformista…
¿No es lógico que el PRD se integre institucionalmente en una participación activa para solucionar los problemas fundamentales del país siendo la formación política más antigua del sistema y con raigambre popular que penetra todos los segmentos de la sociedad? El Partido Reformista por igual. En sus 22 años de gobierno, los reformistas establecieron una cultura de Estado que aún perdura, formaron técnicos en la estructura oficial y adquirieron experiencia llamada a ser útil en este momento en que el país marcha por el camino de la unidad.
Los grupos alternativos también tienen derecho a cogobernar el país en un programa común de desarrollo.
El presidente Medina anda bien encaminado con ese propósito. La idea es que las tres principales fuerzas políticas participen de forma activa en el próximo gobierno: en el Congreso, en los ayuntamientos y en las demás instancias del poder.
La Tecla lo dijo hace rato: ¡el gobierno de unidad está en camino!
Por César Medina ;-