jueves, 5 de febrero de 2015

Dificultad para la reelección

TAPA AL POMO.- El presidente de la Junta Central Electoral acaba de poner tapa al pomo de la reelección al revelar o recordar lo que no se sabía o se tenía en el olvido. La reelección no es cosa de encuestas, o de recursos, o de seguidores, o de adelantar campaña. Las condiciones no se dan como planta silvestre, ni caen del cielo como auxilio divino. Hay que crearlas, y no basta el entusiasmo, o el tesón, o la determinación. En fin: la voluntad. El medio único y apropiado en las actuales circunstancias es un paquete de leyes en las que al parecer no se había pensado. Dije que los reeleccionistas eran amateurs, ahora se comprueba que, igual, malos estudiantes.
No hicieron la tarea, ni tienen  profesores adecuados. César Pina Toribio no dijo lo que dijo de la manera que fue publicada, pero ñde verdadñ el tiempo es un factor decisivo. Cinco leyes y una consulta de por medio obliga a dejarlo todo y dedicarse solo a imponer la reelección, derrumbando de paso el castillo de arena construido en playa ajena. Los quinientos u ochocientos millones que calcula Roberto Rosario que se gastaría en el referendo, no sería problema. El  ahorro de Petrocaribe permite eso y más...
¡CANASTO! .- Llama la atención que Rosario tenga en la mano el canasto del PLD y le metas punto tras punto, como si quisiera ganarle un juego. Primero reintroduce el proyecto de Ley de Partidos y hace un alerta sobre la calidad de las próximas elecciones, que se saben serán complejas. Y ahora declara sobre los requisitos a llenar previo a cualquier intento de modificar la Constitución y restablecer la reelección. Una va contra Fernández, de quien se dice tiene dominio en las dos cámaras legislativas, y la otra contra Medina, cuyos íntimos políticos quisieran verlo de nuevo en la boleta. Como en la política dominicana nada es casual y las coincidencias, siempre, forzadas, la intriga se impone. El presidente de la Junta Central Electoral provoca un doble debate, y en ambos escenarios los peledeístas tienen más que perder que ganar. La reelección, por ejemplo, debe recogerse, o empezar de nuevo, y hacerlo de acuerdo al librito. No es lanzar masas a las calles, sino hacer trabajo de gabinete. Las leyes no se formulan en los parques...
EL CONSULTOR.- Al hablar del tiempo, de seguro que Pina Toribio tuvo en mente estas situaciones que ahora Roberto Rosario suscita o pone sobre el tapete, y de las cuales nadie hablaba. Ni reeleccionistas, ni antirreeleccionistas. No debe olvidarse que Pina Toribio, además de abogado, es consultor jurídico del poder Ejecutivo y delegado político ante la Junta Central Electoral.  Se mueve en sus aguas y todo suyo el ámbito legal. El mayor interés, dígase lo que se diga, se halla en el Palacio Nacional, y si de allí partiera la iniciativa, a Pina Toribio por lo menos se le consultaría. Ahora, otra inquietud, y sobre todo muy válida: ¿Conversaría Rosario estas cosas con los presidentes del partido y de la República? Esto es, con Fernández y Medina. Dirán que no era procedente y sacarán a relucir la independencia del organismo, pues todavía hay gente que cree que el sol se tapa con un dedo. Al contrario, nobleza obliga. Y todavía más. Tenía que asegurarse de que el proyecto de Ley de Partidos, su proyecto, no volviera  a caerse...
LAS SEÑAS.- Algo hubo, fuera de manera directa o por interpósita personal, pues de otro modo no se explica la reacción tan rápida del PLD al alerta de la Junta Central Electoral. La reunión de los diputados no fue con el pleno del Comité Político, pero sí con el presidente del partido, y con su secretario general, y el responsable de la tarea, Rafael Alburquerque. ¿Cómo es que los CP, que no se veían la cara desde hace tiempo, buscaron espacio en sus agendas para este encuentro? La convocatoria a los diputados, ni la decisión de proceder en la próxima legislatura, tuvo que ver con el llamado del presidente del PRD, ni con las declaraciones del presidente del Conep. Más que obvio que hubo señas entre pitcher y cátcher, y no solo señas, sino que se pusieron de acuerdo en el lanzamiento. Nada de wild pitch, ni bola alta o baja. Sencillamente por el medio y de strike. El consenso, por tanto, no será entre los partidos, como se supone, sino entre JCE y PLD, pues los sectores políticos hace mucho que hablaron y nada se logró que no fuera congelar los proyectos...