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lunes, marzo 06, 2023

Audioūüéß:/Con el “Asesino de Santo Domingo” en sus horas de fuga

❝Era un asesino confeso, de tomo y lomo. Y parec√≠a enorgullecerse de eso❞.  

Como sicario militar formaba parte de un equipo de “tareas sucias” y en su r√©cord registraba al menos 38 asesinatos de enemigos pol√≠ticos del gobierno.

Por imprevistos del destino, me tocó ser el periodista a quien le reveló el nombre del popular líder opositor al que le habían ordenado matar.

Lo conoc√≠ dos horas despu√©s de haber desertado como oficial de la Fuerza A√©rea, porque se negaba a cumplir la siniestra encomienda de ejecutar al principal opositor del r√©gimen, Jos√© Francisco Pe√Īa G√≥mez, a finales de 1968.

Se mostraba impaciente, ante mí, porque presentía que el Servicio Secreto pronto iría por él. Andaba con dos granadas fragmentarias y una pistola calibre 45, listo para repeler el arresto.

Me pidi√≥ que lo llevara en el veh√≠culo del List√≠n Diario ante la presencia del doctor Pe√Īa G√≥mez o, en su defecto, de alguno de los altos l√≠deres del Partido Revolucionario Dominicano para revelarles el macabro plan.

Sin medir los riesgos a que me exponía y comprometía al periódico, di algunas vueltas para llegar hasta las residencias de los doctores Milagros Ortiz Bosch y Jottin Cury, que eran vecinos, a quienes les comuniqué lo que el desertor, que se agazapaba en el vehículo, quería denunciar.

Ellos contactaron a do√Īa Zaida Ginebra de Lovat√≥n, esposa de don M√°ximo Lovat√≥n Pittaluga, ambos de la gran confianza de Pe√Īa G√≥mez, y me autorizaron a llevarlo a su residencia.

Recuerdo que, al llegar, do√Īa Zaida le exigi√≥ con su proverbial energ√≠a y valent√≠a que le entregara la pistola y las granadas o de lo contrario no le permitir√≠a la entrada.

Fue una noche febril. Hasta la residencia llegaron dos embajadores, entre ellos el de Chile, el propio Pe√Īa G√≥mez, el periodista Radham√©s G√≥mez Pep√≠n, redactor en jefe de El Nacional de ¡Ahora!, sometiendo al desertor a un largo interrogatorio hasta la madrugada.

Su testimonio fue grabado y esa misma noche se tomó la decisión de organizar su asilo en la embajada de México en las primeras horas del día siguiente, lo que se produjo sin mayores inconvenientes.

El gobierno le concedi√≥ el asilo y viaj√≥ finalmente a Francia, donde vivi√≥ varios a√Īos.

Al retornar al país, mucho tiempo después, siguió en lo suyo como miembro de la inteligencia del Ejército hasta que en junio de 2004 cayó abatido a balazos en una avenida de Santiago.

Casi cuarenta a√Īos despu√©s de la arriesgada aventura en que me vi envuelto en el leg√≠timo af√°n de dar un palo period√≠stico, fue que vine a saber que el hombre armado al que movilic√© entonces era uno de los m√°s tenebrosos de la √©poca: Carlos Everstz Fournier,”el asesino de Santo Domingo”.


Por: Miguel Franjul;- 

@miguelfranjul

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