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jueves, marzo 12, 2020

Hora de apretarnos los cinturones

La magnitud de la pandemia del coronavirus obliga al país a tomar, sin demoras, las medidas preventivas más drásticas que sean posibles para evitar una severa propagación de la enfermedad en nuestro territorio.
Haití, por ejemplo, sin haber notificado casos positivos de coronavirus y sin contar con instalaciones sanitarias adecuadas para el aislamiento de los que resulten contagiados, prohibió la entrada de pasajeros de seis países en vuelos de aerolíneas internacionales.
Lo mismo han hecho diferentes naciones de América Latina en relación con los vuelos desde Europa, China, Corea del Sur e Irán. Y anoche los Estados Unidos tomaron la dura medida de suspender todos los vuelos desde y hacia Europa por un lapso de 30 días.
La envergadura de las medidas que se están tomando en el mundo reflejan el nivel de iniciativas y de respuestas que se imponen en esta emergencia, dejando a un lado las consideraciones de si serán o no del agrado de los ciudadanos o si resultarán negativas para la economía.
No es asunto de calibrar ahora esos factores ni sus consecuencias en el orden económico o financiero, sino de proteger vidas y atender adecuadamente a quienes resultaren afectados por la enfermedad.
Aquí estamos abocados, sin demoras, a poner en marcha una cadena de medidas que podrían ir escalando según lo requieran las circunstancias, comenzando por la de ampliar las restricciones de ingreso a viajeros que provengan de países donde está causando enorme mortandad y contagio.
¿Que el turismo y el comercio van a sufrir? Sin dudas. Eso lo saben los países que han prohibido la entrada de pasajeros de distintas zonas contaminadas. No les ha temblado el pulso para hacerlo, asumiendo su tremendo costo en todos los órdenes.
Las cuarentenas de ciudades enteras que implica, entre otras cosas, la restricción rigurosa de la movilidad de personas en las calles y la supresión de actividades masivas, tienen que estar a la vista dentro de la estrategia dominicana de combate del coronavirus.
No hay tiempo que perder. Es hora, definitivamente, de apretarnos los cinturones, salir de las zonas de confort y enfrentar la pandemia del coronavirus de la mejor manera posible. Del pánico no nos preocupemos, porque ya existe. Enfoquémonos más en la prioridad número uno que es la protección de la salud y la vida de los ciudadanos.
Tomado del editorial de
Hora de apretarnos los cinturones
de la fecha;- 
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