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viernes, diciembre 27, 2019

La anemia institucional

La institucionalidad, como los glóbulos rojos del organismo, es lo que salva al Estado y a la sociedad de no caer en el irrespeto de las leyes y normas que guían la convivencia ciudadana.
Cuando estas normativas no las cumplen los ciudadanos ni mucho menos las autoridades, el país entra en una situación de anemia institucional que puede tener consecuencias negativas en toda la estructura social.
Los ejemplos de disfuncionalidad están a la orden del día, en todos los niveles, como las células cancerosas que se diseminan por el organismo humano cuando les faltan glóbulos rojos para oxigenar la sangre y proveer energías y fortalezas al cuerpo humano.
El hecho de que vehículos oficiales, pero que pertenecen a los organismos armados, circulen sin placas, sin matrículas y, probablemente, sin todos sus componentes en regla, solo identificados con una “ficha”, constituye una palpable muestra de anemia institucional.
En estos días fue mostrado en las redes sociales un vehículo militar con las gomas delanteras totalmente lisas, lo que contraviene una disposición del instituto que regula el tránsito de automotores. A los civiles que les detectan estos defectos en sus vehículos los multan ipso- facto. A los oficiales o del Gobierno, nada.
Si el transitar en motores exige el uso de casco protector a quien lo conduce, ¿por qué la autoridad no hace valer esta norma entre policías y militares en semejante situación? Si está prohibido que camiones o vehículos pesados, y motores también, penetren a túneles y elevados, ¿por qué los oficiales se saltan la norma impunemente? Hacer cumplir la ley, violando la ley, es uno de nuestros grandes contrasentidos institucionales.
Tan grave como la falta de mística, de compromiso, de sentido de grandeza y de patriotismo, en las cúpulas de instituciones, representadas por personas que llegaron a ellas por un favor político, no por su capacidad o experiencia para las funciones.
Para colmo, aquí nadie parece interesado en que el país supere esta anemia institucional que nos tiene en cuidados intensivos.
Tomado del editorial de
La anemia institucional
de la fecha ;-

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