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viernes, agosto 17, 2018

Alharacas Reeleccionista

Luego de ser aprobada la Ley de Partidos la semana pasada en el Congreso Nacional, se pudo notar la presencia activa en diferentes medios de comunicación por parte de funcionarios de primer nivel y altos dirigentes del PLD. Muchos se preguntaban al respecto; que era mucha la coincidencia de las mismas, y otros llegaron a decir que se trataba nada más y nada menos que de una estrategia comunicacional.
Lo cierto es, que independientemente de lo que cualquiera se pudiese imaginar estos funcionarios durante sus intervenciones públicas destacaron los logros del gobierno, no sin antes, dejar al descubierto sus preocupaciones y desavenencias sobre el impedimento constitucional que tiene el presidente Danilo Medina para presentarse como candidato nueva vez.
Algunos de ellos han considerado este hecho como una injusticia. Otros han calificado el artículo transitorio de inconstitucional, afirmando que se hace necesario una nueva modificación de la Carta Magna para habilitar al presidente de turno dado a que solo él tiene dicho impedimento. Otras opiniones han ido desde que no se puede descartar una nueva repostulación ya que esto no depende de la voluntad de los hombres sino más bien de la voluntad de Dios, hasta que el pueblo pide la reelección del presidente Medina para el 2020.
Estos funcionarios han asumido estas posiciones en aras de allanar el camino en el intento de poder concretizar sus deseos y aprestos, y al mismo tiempo han tomado el timón del tren reeleccionista poniendo este tema en el tapete, pero dejando a un lado elementos de mucho peso y gran importancia en procura de lograr este objetivo.
De un tiempo para acá estos modelos de comportamiento se han convertido naturales en estas coyunturas, en las cuales, muchos se suman y expresan su lealtad al mandatario de turno proclamando e impulsando su continuidad en el poder. Sobre este particular, ya hemos tenido varias experiencias en el pasado, por ejemplo, la reforma a la Carta Magna impulsada por el expresidente Hipólito Mejía para presentarse como candidato en el 2004 la cual fue aupada por sus colaboradores más cercanos y con la cual obtuvo resultados muy negativos y desfavorables a tal punto que ha calificado la reelección como una “desgracia nacional”. En el 2012 el presidente de turno Leonel Fernández recibió el apoyo de casi 30 senadores, la gran mayoría de los diputados y alcaldes del PLD, al igual que más de 2 millones de firmas del pueblo que pedían su reelección, más sin embargo este no aceptó, incluso teniendo alternativas para poder presentarse como candidato en ese período, optó por no hacerlo, pues entendió lo traumático que esto sería para el país en todos los aspectos al igual que en el orden constitucional. Decidió ser el garante de esos votos a favor de su partido tal y como sucedió posteriormente.
Asumir este tipo de posiciones no ayudan en lo absoluto, al contrario, ponen a cualquier mandatario en una posición delicada e incómoda, ya que lo más importante para cualquier presidente es poder culminar una obra de gobierno que sea altamente valorada por la población. Tal como lo ha dicho el propio Danilo, que a lo único que aspira cuando termine su actual mandato que termina en el 2020 es que al salir a las calles sea valorado y recordado como un buen presidente. Por ende, lo que más necesita Danilo en la actualidad; es que sus funcionarios lo apoyen y trabajen arduamente para materializar la obra de gobierno que él aspira para el país.
La reelección es hipotética hoy por hoy, ya que para abrirse el camino en busca de su aprobación se hace necesario la anuencia del propio presidente Medina, y a su vez, expresar al pueblo su decisión de aspirar a seguir gobernando la nación más allá del 2020, cosa que no ha sucedido. Danilo ha sido muy claro en reiteradas ocasiones sobre este tema en particular, ya que, ha jurado en diversas ocasiones primero por Dios, luego por su familia y ante el pueblo que no se reelegirá nuevamente.
Estos cantos de sirenas mayormente generan mucha apetencia en los mandatarios, y aún más, cuando vienen de personas muy cercanas y de alta confianza. Estas alharacas suelen tener un efecto encantador, que de mal interpretarse, pueden terminar siendo un camino sin salida fruto de la pretensión.
Por Iván Canals ;-
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