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miércoles, julio 11, 2018

Secuestran dirección de policías y militares

En estos días vi una crónica según la cual una patrulla del Ministerio de Obras Públicas habían arrestado a una banda de delincuentes. Esto me asombró. La eficiencia del Ministerio iba hasta la protección en seguridad. Tienen ahora también la misión de proteger vidas y propiedades. El texto decía que “Miembros de la Seguridad Vial de la Comisión Militar y Policial del Ministerio de Obras Públicas, en la autopista Duarte, apresaron este jueves a tres integrantes de una banda que pretendían realizar atracos en la región del Cibao”.
Según la lectura comprensiva, los empleados del Ministerio son policías o tienen un gajito de la institución. Entre la desinstitucionalización que presenta el país la más preocupante es la que viven las instituciones encargadas del orden público y la seguridad del Estado.
La violencia e inseguridad que aterra a los ciudadanos tiene una patita en esta situación. Muchos miembros de estos organismos se desempeñan fuera de sus instituciones en labores diversas que van desde encargados de seguridad de empresas privadas, espalderos de empresarios o damas vinculadas a funcionarios. En la mayoría de los casos tienen un doble salario, aunque el correspondiente al cuerpo policial o militar es cobrado por un superior. El permiso de laborar extracuerpo es una ayuda salarial de doble vía (oficial-policía) pero secuestra un servidor de su área legítima. Estos adscritos fuera de su jurisdicción legal son trabajadores eficientes y correctos que a la callada hasta ascienden de rango por gravedad, merced al escalafón correspondiente a la antigüedad en servicio. Esta es una práctica antigua que cumple con militarizar zonas civiles, mejorar el salario de subalternos y ayudar en la protección a los allegados al gobierno en turno. Esta Comisión Militar y Policial de Obras Púbicas podrá estar cargada de buenas intenciones, pero no es el camino correcto.  Es como si también encargáramos a ese ministerio de vigilar la frontera porque la Armada no ha podido controlar eficazmente el tráfico de haitianos. Los organismos castrenses carecen del equipo y entrenamiento adecuado tanto para atender los confines del país y mucho menos para manejar lo relacionado con la población civil. Otro secuestro institucional es el que ejecuta el Ministerio de la Presidencia contra las atribuciones del Ministerio de Interior y Policía y la Seguridad Ciudadana, por eso seguiremos dando tumbos. La concentración de poder en manos de superministros daña al Estado. Pulso difícil militares vs. políticos gubernamentales.
Por Alfredo Freites ;-
alfredofreitesc@gmail.com
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