Siganos en nuestras redes

siguenos en facebook siguenos en Twitter siguenos en Google+ Canal de youtube siguenos en facebook sígueme en Instagram siguenos en facebook

jueves, 5 de abril de 2018

En qué parará el PRM

BEBE AGUA LIMPIA. No se debe a ningún truco, ni es cosa del destino, y tampoco se sabe cómo lo hacen, pero desde que en este país se celebran elecciones, al candidato que en el conteo sale alante, nunca lo alcanzan. Como siempre ocurre, en cada ocasión se crean tensiones, pues conociéndose la situación, el interesado que se sienta perdidoso quiere retrasar la entrega de boletines. Extrapolando circunstancia, nadie duda de que José Paliza sea el presidente electo del PRM y Carolina Mejía la secretaria general. Por muchas coces que se den contra el aguijón, ese resultado no lo cambia nadie.
Sin embargo, se da el pataleo, y no es el consabido, sino uno diferente e inexplicable. Contra el triunfo de Paliza no se levantan banderas, o por lo menos los afectados se aguantan las ganas y esperan. Serían Jesús Feris y Geanilda Vásquez. Con Mejía sucede diferente. Jesús - Chu - Vásquez es una fiera herida que no se contiene en la jaula, y no solo protesta lo que se da por hecho, sino que acusa a los organizadores de malos manejos para favorecer a Mejía. La actitud extraña, y no por la querella en sí, a la que tiene legítimo derecho, sino porque es muy insistente contra la hija de Hipólito Mejía. Como si el compadrazgo que se dice existe entre ellos ya no importara...
FIERA HERIDA, JAULA SOLA.  Lo que se cuenta en el patio de la casa nacional del PRM es que Jesús - Chu - Vasquez había acordado con Toni Raful, presidente de la Comisión Nacional Organizadora, aguantar el primer boletín, o los subsiguientes, hasta que se hiciera un mayor acopio de actas. Raful, con la presión que venía de otro lado, soltó el perro con los resultados y dejó que mordiera al titular de la secretaría general, que de ese modo perdía la faja. Nadie sabe en qué terminará la cosa, caballero, pues no hay manera de aplacar la ira del prestante dirigente. Lo que pudo haber sido un justo resabio lo quiere llevar hasta las últimas consecuencias. Dice tener pruebas y demanda ocasión para postular o defender su causa. ¿Habrá audiencia especial o se responderá a su insistencia con un “consumatun est”? El temor es que el recurso Abinader no sea suficiente ni haga magia y Vásquez lleve su causa al Tribunal Superior Electoral. El recurso Abinader sería aprovechar las creaciones que hará la asamblea de delegados y otorgarle una presidencia ejecutiva, parecida a la que tiene Neney Cabrera en el PRD. Aunque sería repetir los vicios del antiguo partido y régimen en que nadie que se postulara a un cargo, y fallara,  se quedaba con las manos vacías. Además del caso de  otros jorocones que no  pueden quedarse fuera de las instancias de decisiónÖ
CUANDO SEAN INORGÁNICOS.   Si existe competencia a nivel de vicepresidencia ahora que es mediante votaciones, habrá que pensar en el momento que se proceda a escoger de dedo. La idea es llevar las vicepresidencias de 21 a  30 para hacer espacio o acotejo a figuras importantes del partido que no participaron en la consulta y que no deben quedarse en el aire. Aunque no se conoce el procedimiento. Si lo decide una asamblea, o Luis Abinader e Hipólito Mejía se lo distribuyen a partes iguales. Cuatro y cuatro, y el noveno lo resuelven como Salomón con el niño y las dos madres. Nadie sabe en el PRM -- y menos fuera -- para qué sirve un vicepresidente, excepto el más votado que ejercerá de presidente en funciones. Aun cuando tampoco se tiene clara la circunstancia. Si al mismo tiempo, como ahora, o a falta del presidente, sea de manera momentánea o permanente. La situación ilustra bien el temperamento de los miembros de un partido como el PRM, o el PRD de antes y de ahora. Todos  quieren ser dirigentes, y solo de los dientes hacia afuera cantan loas a las bases y  las enaltecen como lo más valioso en la organización. El destino final de un vicepresidente, a menos que en la reforma estatutaria se le asignen funciones adicionales, o se invente un organismo para acoger a tantos ociosos, es pertenecer a la Comisión Política. Una estructura de más de 700 personas...
CAPÍTULO APARTE. El capítulo de las vicepresidencias, además de escabroso, resulta confuso. No aguanta un examen de mano y menos con equipos. Ante la presión pública, se dijo, pero fue más interna, la Comisión Nacional Organizadora tomó una  poquita de aquí y otra poquita de allá y presentó un ranking que terminará, de seguro, como cartelera. Quienes conocen las intimidades del proceso, o los números en principio, se expresan sorprendidos de la alta votación publicada. Los vicepresidentes fueron candidatos con derecho legítimo a elección, pero eso no obliga a exagerar la cantidad lograda por cada cual. Incluso hubo un movimiento de espejos que cesó por sí solo, pues no se correspondía con la realidad. Se dio una determinada cifra respecto al conteo de los vicepresidentes, y se tuvo la impresión de un sufragio record, cuando - en verdad -- se trataba de la sumatoria de votaciones individuales. En una boleta se podía marcar un presidente y 21 vicepresidentes, y era un voto para cada aspirante, y no podía considerarse, como se intentó, que habían votado  21 compañeros diferentes. Habrá que ver si eso lo dejan así, o se hace un escrutinio del escrutinio, pues no sería honesto que se gane, como si fuera la totalidad, con un 3 o un 5 por ciento. Los vicepresidentes, y se supo desde el principio, no tuvieron dolientes, y en algunos casos su votación se acerca o supera la del presidente...
Por Orlando Gil ;-
orlandogil@claro.net.do

Print Friendly, PDF & Email