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viernes, 20 de abril de 2018

Danilo y Leonel ante la historia

EL ASUNTO. - El problema del PLD no son las primarias sino las últimas, o más bien la penúltima bellaquería posible para lograr el control de las dos terceras partes (2/3) de los diputados y aprobar así una ley orgánica como es la que regirá los partidos políticos. Como en el viejo chiste: “si estoy solo, tú sola, hay vino y suena aquella canción, ¿por qué no dejarnos llevar y traer por el amor, amor?” Pero no vayan a pensar que he perdido el rumbo. El asunto no es cosa de romanticismo de viernes, ay, sino del poder, del control del Presupuesto, los decretos, las exenciones y otros versos.
El asunto no está en definir las primarias sino conocer el uso que daría el sector ganador a las dos terceras partes de los diputados, a los que, -en un despliegue histórico de “retórica y persuasión argumental”-, deberá convencer para lograr sus objetivos, pues podría ocurrir que, convencidas esas dos terceras partes de los honorables para lo de la ley de partidos, -“en un momento de suprema locura”-, alguien proponga continuar la fiesta en el fondo del patio y llevarla hasta la modificación constitucional para hacer posible la repostulación del presidente Medina. Como ven, el problema no son las primarias sino las últimas, “el acabose del empezose”.
EL PEOR DE LOS CAMINOS. - Tiene uno escrito por ahí, que el peor de los escenarios posibles para el PLD es el que lo lleva a salir del poder. El pueblo lo dice mejor que yo: “mejor arriba con presión, que abajo con depresión”. Es a partir de esa axiomática verdad, que los dos sectores dominantes del peledeísmo deben aceptar que ambos tienen capacidad para impedir la victoria del otro, de una u otra manera. Lamentablemente, la arrogancia que genera el tanto ganar siempre, ha generado entre muchos peledeístas un efecto Shakira de “sordera y aloque full”, que es lo que explica que los dos grupos enfrentados, -con sus termocefálicos del verbo y sus coprológicos del mal decir-, insistan en sus mediáticos enfrentamientos y hayan convertido las redes sociales en un gran zoológico de insultos, pues ya pasaron de citar tigres a nombrar mulas y recordar perros.
AVISO A LOS PROFESORES. - Si el PLD no es capaz de reinventarse, perderá las elecciones en 2020, a menos que el dólar baje a 30 por uno y el barril de petróleo nos llegue fiao a veinte años y a US$17 dólares el barril. Pero, Claro, Altice, que no es este humilde aguaitador tranquilo del patio nacional quien va a darle lecciones de estrategia política a dos maestros como Medina y Fernández, ¡Dios me guarde! Pero lo que sí puedo hacer es recordarles a ambos lo que ya saben: que todas las encuestas hablan de la pérdida de confianza de los ciudadanos en la política, en los políticos y prácticamente en todas las instituciones de la democracia, al punto que el defensor y nieto de un genocida es ya el preferido de la derechona nacional en las encuestas. Muy mal anda una democracia donde los ciudadanos, de tan descreídos y desamparados, comienzan a creer en el infierno. ¡Zafa!
“HABLANDO EN SERIO”.- Finalmente, digámoslo de una vez y por todas: Danilo Medina y Leonel Fernández le deben al país, a su partido y a la memoria de Juan Bosch, su reconciliación y el entendimiento de que, en especiales e históricos momentos como el que vive el país, “olvidar lo malo también es tener memoria”, que decía don Atahualpa. Para bien o para mal, sólo ellos tienen la capacidad de salvar al PLD de una hecatombe que -y es lo peor- podría arrastrar al resto del país, que es lo que jode. Entonces, póngase “a por la labor”, profesores, sean garantes del cumplimiento de los estatutos y acuerdos aprobados por su partido, y arbitren con su autoridad moral y política, unas primarias donde gane quien decidan los peledeístas y nadie más. Atentos, muy dilectos señores míos, la dama de la historia vino a cenar, trae buen vino, anda sola, le gusta el bolero, y les está esperando en la Cervantes, debajo de una mata de limoncillo. ¿Comprenden, comprenden?
Por Pablo McKinney ;-
pablomckinney@gmail.com

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