Siganos en nuestras redes

siguenos en facebook siguenos en Twitter siguenos en Google+ Canal de youtube siguenos en facebook sígueme en Instagram siguenos en facebook

miércoles, febrero 28, 2018

Un discurso y los nombres de la mentira

Estuve leyendo un artículo de Sergio Ramírez sobre la lucha entre la verdad y la mentira y los nuevos nombres que adopta el engaño. La mentira es un arte que muchas veces se viste de literatura para deleitarnos. En ocasiones la vemos ataviarse de proyección con maquillaje de video, con el mismo objetivo de embobarnos.
En la televisión estaban pasando el discurso del presidente Danilo Medina y distraía mi reflexión.
Quería acogotar las tesis sobre la mentira. La patraña es quizá la forma más política, pero el discurso me sacaba de curso. Eran las mentiras y desbrozarla lo que me devanaba los jugos cerebrales. Quería evadirme, pero de nuevo volvía a retomar el tema de la patraña, el discurso político y los nuevos nombres de la mentira. Sergio Ramírez me había dislocado el coco.
Me traen el almuerzo. Un móvil por allá suena con Felipe Pirela cantando Quisqueya, el venezolano interpreta una canción de nostalgia que también orada mi pasado antitrujillista. Estamos en fiesta de Independencia y tenemos que reafirmar la dominicanidad. Otra vez el desequilibrio político en Venezuela nos los trae una ola en forma de migrantes y recuerdo a Pirela anejo a un exiliado dominicano que en Caracas llamaban Billo Frómeta, montado en el vaivén histórico.
Me reconcentro de nuevo y repaso el ajuar de la mentira. Se viste de chaqué o traje blanco. Usa tacones altos y peinado de muchas vueltas. Todo depende del escenario. La mentira debe salir adecuadamente al proscenio para venderse con aires de fidelidad. Nadie hace caso al vestido de harapos.
Cierro los oídos al discurso de la tele para retomar una forma amena de mentira.
Me figuro el estriptís con expectativa del relato periodístico llamado ficción real, en  dos firmas distintas y tiempo separados: Truman Capote y Gabriel García Márquez, toman los hechos y le agregan la levadura de imaginación para construir piezas que nos hacen llorar o reír.
Nos empujan a la abstracción con pasos de fuga. Es la mentira engalanada con las tribulaciones del hacer y deshacer humano. Pero, mentira, al fin y al cabo.
Tenemos la mentira “hechos alternativos” que emana del poder y tiene incontrastable sello político, o la posverdad:  Distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública. Hay nombres de mentiras para escoger...
Danilo terminó el discurso y estaba distraído. ¿Qué dijo?
Por Alfredo Freites ;-
alfredofreitesc@gmail.com

Print Friendly, PDF & Email