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martes, 12 de diciembre de 2017

¿...Y si dividen el PLD?

Esto se parece a un viejo axioma universal: ¡Los partidos en el poder no se dividen...!
... Pero aquí, en nuestro país, esa regla se rompe siempre. Se dividió el Partido Reformista por la primera reelección de Balaguer en 1970 cuando se fue Augusto Lora; se dividió el PRD en 1986 entre Peña y Majluta y ahora está a punto de dividirse el PLD entre Danilo y Leonel.
Los tres principales partidos del sistema --que han dominado no sólo el poder político sino la actividad partidaria de los últimos 50 años--,
han adolecido de la misma debilidad, y en cada caso han salido aporreados del poder para pasarse largas temporadas en oposición calamitosa.
El ejemplo más patético lo aporta el Partido Revolucionario Dominicano. Ha ocupado el poder en tres ocasiones --olvidemos la experiencia trágica de 1963--, y las tres veces ha salido dividido camino a una larga oposición. Ocurrió en 1986 y no volvió al poder sino 14 años después, en el 2000. Y también le ocurrió en el 2004 y va para 16 años “frenando en el aro”, como dicen los tígueres de la calle.
El genio de Balaguer logró superar la división con Lora en 1970 y 30 años después terminaron juntos, pero ese fue un caso excepcional. Después de esa experiencia Balaguer apoyó a Leonel en 1996 por encima del candidato de su partido, que era Jacinto Peynado. ¿Consecuencia? Veintiún años en la “oposición”. ¡Y contando!
La historia ha sido la mismaÖ Aquí se rompe el axioma de que los partidos en el poder no se dividen. Al contrario, las formaciones partidarias dominicanas se fracturan más mientras usufructúan el gobierno, y siempre por la misma causa: la ambición política, el deseo irrefrenable de sustituir a los que están arriba, el canibalismo...
... Justo lo que se percibe está pasando ahora en el Partido de la Liberación Dominicana donde asoma una división ominosa entre Leonel Fernández y Danilo Medina. ¿Que cuáles serán las consecuencias electorales de semejante desatino?
¡... Proyectando el 2020!
Leonel Fernández ha proclamado de forma desenfadada que será candidato presidencial en las próximas elecciones y se ha preparado para ir a unas primarias cerradas al padrón de su partido. No acepta primarias con el padrón universal porque sabe que difícilmente las ganaría.
Danilo Medina propone las primarias abiertas con el padrón de la Junta Central Electoral. Ahí está el tranque que mantiene en el limbo la ley de Partidos Políticos y de un nuevo régimen electoral. Es un nudo tan difícil de desatar que ni siquiera el Comité Político se atreve a reunirse para discutir el tema.
El hecho de que Leonel proclame que será candidato presidencial “cueste lo que cueste”, es un anticipo de la posibilidad de una división interna que pudiera partir al PLD en dos mitades. Leonel tiene franquicias partidarias que avalarían su candidatura fuera del PLD, incluyendo el Partido Reformista y la Fuerza Nacional Progresista, entre otras.
Pero el núcleo duro del PLD difícilmente se separe de su partido, y menos aún las bases de una organización política que en las próximas elecciones habrá cumplido 20 de los últimos 24 años en el poderÖ Frente a una eventual repostulación de Danilo, una candidatura extra PLD de Leonel parecería una aventura loca. Pero abriría otro escenario: Veamos...
... La segunda vuelta a la vista
Con candidaturas paralelas y el voto peledeísta dividido, Leonel y Danilo abrirían el escenario para una segunda vuelta electoral.
Obviamente, el balotaje lo disputarían Danilo, por el PLD, y Abinader o Hipólito por el PRM En ese caso, Leonel trataría de replicar el frente patriótico que lo llevó por primera vez al poder apoyado por el reformismo en 1996. Tal posibilidad volvería a unificar el voto peledeísta para reelegir a Danilo.
Lo que no está supuesto a ocurrir es que en ese escenario Leonel supere en votos al PLD, al gobierno, a Danilo, a su mujer Margarita y al resto de los partidos aliados.
¡Por eso le llamo “una aventura” loca!
Por CÉSAR MEDINA ;-
lobarnechea1@hotmail.com