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lunes, 9 de octubre de 2017

Solución para las primarias

Los argumentos de quienes defienden la conveniencia de establecer primarias abiertas y simultáneas con padrón de la JCE para elegir a los candidatos presidenciales, congresionales y municipales de los partidos políticos son los siguientes: 1. Que es una realidad que ningún partido político tiene en la actualidad un padrón de militantes o miembros transparente y depurado.
2. Que las cúpulas o élites partidarias han manipulado las primarias con un padrón de militantes adulterado y no confi able, lo que afecta considerablemente la democracia interna de los partidos.
3. Que la ausencia de padrones de militantes idóneos ha sido históricamente una fuente inagotable de divisiones y confl ictos que ha afectado sensiblemente a los grandes partidos del sistema.
4. Que se hace necesario establecer un método de elección, a través de primarias, que no pueda ser manipulado por las direcciones de los partidos y que sean electos los candidatos más populares.
Las razones esbozadas anteriormente no hay dudas de que en principio pueden ser válidas y legítimas. Esas razones llevaron al entonces senador del Distrito Nacional, José Tomás Pérez, de quien fui asesor jurídico en el Senado, a promover y presentar una ley de primarias abiertas y simultáneas, que fuera aprobada por el Congreso en el año 2004.
Como todos sabemos, esa ley fue declarada inconstitucional por la Suprema Corte de Justicia años más tarde, acogiendo una acción directa de inconstitucionalidad elevada por una fundación que encabezaba el hoy presidente de la Junta Central Electoral, Dr. Julio César Castaños Guzmán.
Como bien apuntara el expresidente de la Suprema Corte, Dr. Jorge Subero Isa, el fallo de la SCJ, actuando como Corte Constitucional, es irrevisable por el actual Tribunal Constitucional en virtud de lo dispuesto por el artículo 277 de la actual Constitución de la República, por lo cual resulta inadmisible que cinco juristas que van a ser contratados por el Comité Político del PLD tengan ninguna calidad para erigirse por encima de la decisión unánime de la Suprema que declaró inconstitucional la Ley de Primarias Abiertas y Simultáneas.
La pregunta que debe hacerse el dominicano sensato es: ¿no hay forma de darle respuesta a las legítimas inquietudes de quienes defi enden las primarias abiertas? Claro que las hay: Si hay voluntad política y de llevar a cabo una gran concertación nacional sobre el tema, creo que podemos llegar a un punto intermedio en esta crucial discusión que, por un lado, salvaguarde el respeto a la Constitución y a los derechos fundamentales de los militantes de los partidos protegidos por ésta; y, por otro lado, garantizar que los partidos que deseen elegir a sus candidatos a través del sistema de primarias, tengan la posibilidad de tener un padrón de miembros transparente y libre de toda sospecha en procesos supervisados por la Junta Central Electoral.
Mi propuesta de solución en este debate nacional es que la Ley de Partidos establezca aquellas organizaciones políticas que opcionalmente decidan escoger a sus candidatos a través de primarias, tendrían que depositar de manera obligatoria, tres meses antes de dichas primarias, los padrones de miembros, con la fi rma de cada inscrito, por ante la Junta Central Electoral, estableciéndose que este organismo deberá depurar si existen dobles militancias o personas que se inscribieron en padrones de distintos partidos. En estos casos se erradicaría de los padrones a quien haya tenido la responsabilidad de tal acción. La Junta Central Electoral publicaría los padrones de los partidos que vayan a primarias en su página web, de forma tal de que puedan con antelación verifi carse antes de la elección. De esta manera se evitaría que alguien fi gure en un partido sin haber sido consultado.
Si se estableciera la obligación del depósito tres meses antes de las primarias, que serían simultáneas, cada partido que desee implementar ese método de elección tendría tiempo sufi ciente (alrededor de dos años) para inscribir a sus simpatizantes con derecho a voto. Por lo tanto, todas las preocupaciones de quienes hoy defi enden las inconstitucionales primarias abiertas serían satisfechas con esta modalidad.
Creo que el presidente de la República, Danilo Medina, debe impulsar con el poder político que tiene tanto en el Estado como en el PLD, un gran consenso con todos los partidos del sistema y con el árbitro fundamental que es la JCE. La realidad es que medio PLD, encabezado por su presidente Leonel Fernández, doce partidos de oposición, la mayoría del Bloque Progresista agrupado en Foppredom, la sociedad civil y el empresariado nacional, han manifestado públicamente su oposición a las primarias abiertas.
No tengo dudas de que el presidente Medina tiene los votos en el Comité Político, y posiblemente en el Congreso Nacional, para imponer las primarias abiertas. Sin embargo, a mi juicio, ésto crearía una grave crisis pre-electoral con los partidos de oposición, una división en el PLD y un período grave de inestabilidad política, que la lógica indica que a quien menos debe interesarle es al gobierno y al jefe de Estado.
Creo que es hora de buscar un gran consenso y que encontremos entre todos un punto intermedio que acerque las posiciones contrapuestas. Por eso modestamente, desde esta tribuna, he considerado oportuno presentar mi propuesta de solución sobre este candente tema. Ojalá y pudiera contribuir a una salida a lo que sin dudas es un tranque que puede tener enormes repercusiones en el futuro de nuestra amada República, de su sistema de partidos y de su vida democrática.
Por Vinicio Castillo Semán ;-