Siganos en nuestras redes

siguenos en facebook siguenos en Twitter siguenos en Google+ Canal de youtube siguenos en facebook sígueme en Instagram siguenos en facebook

jueves, 29 de junio de 2017

Abinader que se prepare

La política en el PRM se aclara, si es que alguna vez estuvo oscuro, que Hipólito Mejía será nuevamente aspirante a la candidatura presidencial. El veterano político afirma la campaña que viene  es un turno al bate “para Papá”. Quienes habían pensado que Luis Abinader iba cómodo, de calle, abanican a la brisa.
Es infructuoso e injusto criticar las aspiraciones de Mejía. El anciano político tiene todo el derecho y en justa reivindicación se debe admitir que tiene un liderazgo en un sector amplio del PRM.
En lo personal estoy de plácemes. ¿Qué sería de la política y de una campaña sin la presencia de Hipólito? Este dirigente político le imprime colorido y gracia al julepe. Le gusta enchinchar y lo hace con donaire. Tiene experiencia en el trote y más de uno ha sido víctima de sus cuerdas que no las frena ante ningún género ni autoridad. Para ir ensayando le pegó los cables a Donald Trump. Alega estar preocupado por las acciones del presidente de Estados Unidos, a quien define como un político raro que no respeta las instituciones. El conejo hablando de orejas largas.  Qué es esto sino una burla a todo lo largo y ancho. Asegura que la razón  de su reiterada  aspiración  es porque  imita a Joaquín Balaguer y Juan Bosch que nunca se retiraron. Y hace la declaración durante un viaje de chequeo médico en New York. En la política antigua la salud era un tema clandestino. Ya se habla de tener cáncer como a quien le salió un nuevo lunar.
En una entrevista el expresidente hizo un perfil de sí mismo donde  considera por qué sus aspiraciones tienen  cancha: “Tengo mística, tengo deseo, tengo decisión, coraje, voluntad de ser el Presidente de los dominicanos”. Un examen de la realidad política actual presenta un ambiente favorable para la oposición. Si las elecciones fueran mañana el proyecto de Hipólito estaría bien colocado.
Tampoco pierde nada con aspirar. Haciéndolo se mantiene en el candelero lo cual es redituable. Si lleva adelante una candidatura le llueve algo de menudo (que de su bolsillo no sale) y si ganara la representación mayor sería la ostentación. Si pierde cualquiera de las nominaciones le queda la ventaja de ligarse un afecto con el que gane, no importa el partido que sea ni el nombre que lleve.
Hipólito es político 24-7. ¡Adelante Papá!
Por Alfredo Freites ;-
alfredofreitesc@gmail.com