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miércoles, 5 de abril de 2017

Mayoría mecánica

COMO QUE SABEN.- ¿Qué pudo haber pasado para que los llamados partidos de oposición anden reclamando diálogo cuando lo justo sería pedir cacao? Dicen en la calle que no es lo mismo llamar al diablo que verlo venir. La gente no lo sabe, y tal vez no lo supone, pero esos partidos tan fieros en los programas de radio y televisión, o en   declaraciones de prensa, mantienen comunicación cercana con el gobierno o con el PLD. Saben por tanto que KLK respecto a la ley de Partidos.
Se dieron cuenta de que ahora sería la vencida, y aunque no conozcan la verdadera razón, aprecian que la circunstancia no les será favorable. Con diálogo podían negociar y  conseguir concesiones. Con la comisión de Justicia del Senado solo hablar, cruzar los dedos, o implorar al Altísimo, para que algunas de sus consideraciones sean tomadas en  cuenta. Esto es, ninguna de ganar, todas de perder, como sería en todas las democracias. Ni siquiera el punto medio o el necesario equilibrio que podría postularse a la usanza griega. La minoría puede demandar, pero nunca que la mayoría se rinda a sus pies, que entregue todos sus fueros...
VUELTA AL PLATO.- La gente olvida que el PLD fue minoría en las cámaras, aun siendo gobierno, y que era la oposición que se servía con la cuchara grande. También fue minoría en oposición. Vale recordar las quejas del Leonel Fernández ante la imbatible fuerza del PRD en  ambas cámaras. Ese fue un problema que el PLD se planteó como crucial y pudo resolver. Padeció la mayoría mecánica, ahora disfruta de esa misma mayoría. Ahora ¿Pueden los partidos de oposición, con precaria representación en las cámaras legislativas, dejar a un  lado la ley de Partidos y esperar que en las elecciones del 2020 se voltee la correlación de fuerzas? Esa sería una salida. Loca, impensable, pero una forma de apostar a las probabilidades, pues con la actual legislación se pierde más que lo que podría ganarse con la nueva. ¿Cuál sería la nueva, pues Hipólito Mejía habla de enmiendas que favorecerían al PLD, y cuando se pregunta por un texto al uso, no hay respuesta clara, y si acaso un “te digo ahorita”, como si se tratara de un chiste malo o de un merengue en camisón?...
LAS REACCIONES.-  ¿Qué pudo haber pasado? La respuesta de Reinaldo Pared ( a lo Reinaldo Pared ) confirma el ánimo de Paris, a lo que hacía referencia en la entrega de ayer: Estados Unidos y Vietcong aumentando la escalada, como si fuera posible meter más miedo. Aunque sí existen peligros reales si el PRM responde con igual encono, o si sus líderes no toman el debido cuidado. Hipólito Mejía quedó en reaccionar como Moisés, por escrito, como si se tratara de  nuevo decálogo; y Luis Abinader no se contenía en la intimidad, escarbando en la arena como un toro Miura, pero pensando más en lo dicho por Pared que por la situación. Ese es el problema de los guapos: siempre quieren enseñar molleros, y en ocasiones, y para aparentar, lo  untan con aceite para que se vean brillosos y grandes. Lo que pueda haber pasado constituye la cuestión, pues la verdad que hay mucha tela por donde cortar. Incluso luce risible creer que con andar de la mano o todos a una aumentan sus posibilidades políticas. Nadie es tan torpe para no darse cuenta de que ese bulto no engaña. Entre los firmantes o figurantes en la foto hay inorgánicos, grupos que no tiene sus credenciales de ley...
FALTA VER.- Escribir con la noticia en movimiento no es el estado más apropiado para el análisis, pues ninguna de las coordenadas se mantiene quieta, fija. La comparecencia de los partidos ante la comisión del Senado, que estaba supuesta a producirse en la tarde de ayer, por ejemplo. Aunque la inquietud principal sigue siendo lo que pudo haber pasado. Lo de provocar al PLD para que decida sin diálogo, y luego acusarlo de actuar en su propio interés, creyendo que la opinión pública responderá a su favor, es una de las tantas bazas.  Aun cuando se sabe que los propios partidos, en particular PRM y PRSC, se ven obligados, aunque no lo digan, a replantear la situación en función de sus inminentes procesos internos. Solo la ley de partidos haría posible una salida en el PLD, ya que con un arbitraje ajeno podrían superar el fatalismo de Danilo-Leonel. En PRM, PRSC y PRD se complicarían los eventos inmediatos. Continuará...
Por Orlando Gil ;-
orlandogil@claro.net.do