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martes, 4 de abril de 2017

Comicios del 2012

Las elecciones del año 2012 --que encumbraron a Danilo Medina al poder--, tienen una historia oculta de la que poco se ha dicho a pesar de que estuvieron a punto de provocar una asonada militar con el rompimiento del orden constitucional, lo que habría causado una tragedia de impredecibles consecuencias.
Sería mezquino no reconocer que la noche de ese 20 de mayo el expresidente Hipólito Mejía se colocó por encima de la pasión política y evitó la locura que pretendían algunos militares activos y retirados seguidores suyos de insubordinarse al resultado electoral.
Logró lo más difícil en un momento de tanta tensión: ganarle tiempo a la pasión desbordada. Pero no sólo él se situó por encima de las circunstancias… … Independientemente de que el entonces Presidente Leonel Fernández exhibió tacto a tono con su proverbial agudeza política, un general del Ejército emergió con el suficiente liderazgo para controlar la división que desde meses antes se expresaba entre los militares: Joaquín Virgilio Pérez Féliz, el entonces secretario de las Fuerzas Armadas, puesto en retiro recientemente.
Fueron unas elecciones muy reñidas en las que Mejía --a pesar de múltiples errores que gradualmente le fueron restando fuerza--, se mantuvo como puntero en la preferencia del electorado y que apenas a cinco o seis semanas de los comicios le sacaba entre 10 y 15 puntos porcentuales al abanderado del PLD.
Los pormenores de lo que pasó aquella noche no son del dominio público, pero en la madrugada del 21 de mayo de 2012 estuvimos al borde de una insubordinación cuartelaria que, sin duda, habría dividido al país en dos mitades casi iguales…
… Un retiro inoportuno
El periodista Miguel Pineda López me escribe sobre el tema: “Con un proceso electoral cerrado y un candidato presidencial con fuerte apoyo militar, como Hipólito Mejía, las condiciones estaban dadas para que se produjera una revuelta popular en los comicios del 2012.
“Las amenazas y conspiraciones para hacer abortar ese certamen algún día tendrán que ser divulgadas y recopiladas en un libromemoria que tendría dos autores fundamentales: el entonces presidente de la Junta Central Electoral, Roberto Rosario, y el ex ministro de Defensa, teniente general retirado Joaquín Virgilio Pérez Féliz.
“Sólo el coraje y el liderazgo militar de Pérez Féliz pudieron disuadir a los sectores que tramaron contra esas elecciones, destacándose el fenómeno casi único en la historia política latinoamericana de un candidato presidencial que perdió una ventaja de más de 25 puntos en el último tramo de la campaña.
“Los temas militares son de la exclusiva competencia del Presidente de la República, en este caso Danilo Medina, y nunca olvidaremos cuando en una ocasión, a comienzos del Gobierno de Hipólito Mejía, un pariente de Hatuey se le acercó en su despacho de la Internacional Socialista para que recomendara el ascenso de un hijo, y el cacique se negó a interferir en esos asuntos…”
¡… Adiós, mi general!
… El retiro del teniente general Pérez Féliz se produjo en un momento inoportuno --aunque se afirma que el militar barahonero lo había solicitado--, por hallarse el país en una situación de contingencia.
“Porque Pérez Féliz pertenece a una extirpe militar en vías de desaparición, a la que no le tiemblan las rodillas para enfrentar situaciones difíciles, pero que también actúan con manos de seda en la mayoría de las circunstancias, como ocurrió cuando fue Ministro de las Fuerzas Armadas.
“El recién retirado teniente general Joaquín Virgilio Pérez Féliz evitó un levantamiento militar en las elecciones ganadas por Danilo Medina en el 2012, situación que pudo haber degenerado en un desconocimiento del orden constitucional… Y esos detalles se conocerán algún día.
“Con afectos, Miguel Pineda López”.
Por César Medina ;-
lobarnechea1@hotmail.com