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domingo, 5 de marzo de 2017

Hipólito Vs. Abinader para las internas del PRM

El expresidente Hipólito Mejía, al parecer, ya no andará con rodeos respecto a su aspiración a la Presidencia por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), la que anunció hace días cuando dijo que buscaba la “ñoña” y reafirmó el día de su cumpleaños número 76.
Lo que sí se podría esperar de su eventual lanzamiento a la arena pública, en competencia con el anterior candidato presidencial del PRM, Luis Abinader, es que asuma una posición moderada frente al régimen del presidente Medina, asediado por la oposición.
Una noción de cuál será su postura en el futuro, podría darla el expresidente mañana lunes cuando pronuncie, según lo anunciado, un discurso importante sobre los problemas generados por los contratos de ODEBRECHT, que afectan también a su antiguo régimen.
Mejía fue Presidente desde el 2000 al 2004, y en ese entonces se suscribieron unos pocos acuerdos, no de gran monto con la empresa brasileña. Durante los regímenes de Leonel Fernández y Medina se hicieron los mayores convenios para la construcción de obras.
Luce que la decisión del expresidente Mejía, de buscar la postulación de su partido para las elecciones del 2020 es muy seria. Cuando celebró el mes pasado su cumpleaños, dijo en su casa, ante un grupo de amigos, que todavía tiene mucho que ofrecer.
“La competencia libre es el sostén de la democracia”, afirmó el gobernante, quien negó un supuesto acuerdo en el seno del PRM para que él se abstuviera y, obviamente, le dejara la candidatura al señor Abinader, postulado en las últimas elecciones.
Considerado líder por antonomasia del PRM, la última escisión del Partido Revolucionario Dominicano, PRD, Mejía tendría que disputar la candidatura con Abinader, cuyo lenguaje de oposición dura al régimen de Medina, aspira ganar el favor de los radicales.
Mejía perdió irremediablemente la reelección a la cual aspiró en el 2004 frente al doctor Fernández, quien obtuvo el 57% de los sufragios frente a poco más del 30% del Presidente en ejercicio que aspiraba a continuar, porque la Constitución no lo impedía.
Los peores momentos de su régimen fueron entre 2002 y 2004 cuando se produjo la quiebra bancaria. Antes de esa crisis, Mejía era el candidato favorito de los Estados Unidos, según le sugirió a un periodista dominicano un alto cargo del Departamento de Estado, en Washington, DC.
Ahora hay una clara competencia entre los dos políticos. Mejía esperó oír a sus asesores y sopesar las reacciones del público tras el discurso de Medina el pasado 27 de febrero, pero Abinader se adelantó al denunciar que la corrupción la ejerce un grupito de “cleptócratas”.
El insulto, uno de los peores lanzados contra el régimen del presidente Medina y sus funcionarios, al menos por un dirigente de la alta política, cayó pesado en el Palacio Nacional, donde se dijo privadamente que el gobernante escribió el agravio en una libreta de récords.
Mejía vs. Abinader
Si se toma en serio al expresidente Mejía, como debía ser dada su historial en la vida pública, el enfrentamiento por la candidatura presidencial con Abinader es cosa segura. Mejía, pese a todo, es la tabla de salvación de su partido que está abajo desde el 2004.
Mejía concita mucho ánimo entre los partidarios del PRM y entre gente del PRD que pudieran en algún momento pretender que él podría derrotar al candidato del PLD en las elecciones del 2020. La crisis bancaria que desprestigió a su régimen quedó atrás.
Algunos atribuyeron sabiduría al exgobernante cuando en la campaña para las elecciones del 2016, jugó a que Abinader ganara la candidatura sabiendo que se enfrentaría a la maquinaria incomparable del presidente Medina.
Lo que hizo para mantener el apellido en la lidia fue proponer a su hija, Carolina Mejía de Garrigó como compañera de boleta de Abinader. La joven política tomó la responsabilidad sin vacilación porque en ningún caso perdería.
Los críticos de Mejía le guardan en los archivos sus salidas repentinas. A raíz de los desaciertos cometidos por el entonces candidato norteamericano, Donald Trump, algunos irreverentes hacia el político dominicano sacaron a relucir cierta comparación. Trump ganó.
Sin embargo, Mejía ha tenido un giro en su empeño por aparecer más comedido y más estadista; se ha dirigido al presidente Medina con respeto, y ha elogiado en ocasiones proyectos llevados a cabo por su régimen, especialmente los agrícolas, su mayor interés.
Abinader tiene también sus ventajas. Pudiera concitar el apoyo del público si la actual ventolera que pasa el régimen del presidente Medina se incrementara. Si el Presidente sale airoso de las tantas denuncias, el político del PRM tendrá pocos argumentos a su favor.
Medina a la defensiva
El presidente Medina podría estar a la defensiva por las denuncias de corrupción especialmente el caso ODEBRECHT. Su discurso del pasado 27 de febrero ante la Asamblea Nacional, trató de llevar tranquilidad, confianza y esperanzas al público.
Sus críticos dentro del régimen creen que perdió tiempo en limpiar la administración pública de elementos corruptos cuyas administraciones eran señaladas por el índice de la Cámara de Cuentas. Algunos están en las calles disfrazados de verde, el color de los tiempos.
Medina, un zahorí, pudo haberse anticipado a situaciones que conocía. A finales de diciembre nombró una comisión para investigar la venta de terrenos en Los Tres Brazos, en el Gran Santo Domingo, un caso que amenazaba la tranquilidad de la región.
A mitad de enero el presidente Medina nombró otra comisión de alto nivel para investigar la licitación y adjudicación de la construcción de la termoeléctrica de Punta Catalina, una piedra en su zapato y objeto de suspicacias y denuncias de la oposición.
El pasado 27 de febrero dijo ante la Asamblea Nacional que irán a la justicia los implicados en el caso ODEBRECHT y advirtió que no existen vacas sagradas en su gobierno. La defensa de su obra y los parabienes del futuro fueron su respuesta a los gritos de la oposición.
El pasado viernes el presidente Medina destituyó al director del Consejo Estatal del Azúcar, CEA, José Domínguez, al aceptar como bueno y válido un informe de altos funcionarios que investigaron la situación del antiguo emporio. Ahora el asunto va a los tribunales.
Por Guarionex Rosa ;-