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viernes, 10 de febrero de 2017

Tomémosle la palabra

Repetidas veces, el procurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, ha dado seguridades a la sociedad dominicana de que sus investigaciones sobre los sobornos de la Odebrecht en el país llegarán hasta “las últimas consecuencias” y que no habrá impunidad.
El más alto funcionario del ministerio público también ha dicho, en más de cinco declaraciones ofi ciales, que completará el proceso investigativo “caiga quien caiga”.

No obstante el énfasis que ha puesto el procurador general en sus promesas, hay sectores que no creen en ellas. Y lejos de endosarle un apoyo para que no se sienta aislado en esa causa, ponen en duda que pueda cumplir con su palabra.
Lo que procede, razonablemente, es que la sociedad le tome la palabra al Procurador y lo aliente y apoye en este caso, que es una verdadera “papa caliente” que reta a la justicia dominicana, a fi n de que no haya vacas sagradas que puedan esquivar la responsabilidad de rendir cuentas ante los tribunales por su contubernio en la estafa de la Odebrecht al Estado dominicano.
La sociedad no debe poner la carreta delante de los caballos en estas circunstancias.
El licenciado Rodríguez ha proclamado que “no vine a la Procuraduría a encubrir delitos de nadie y quien se confi rme que ha sido benefi ciado con sobornos va a recibir todo el peso de la ley, sin importar quién sea”.
Hasta el momento, el Procurador está agotando la fase de los interrogatorios a las personas que han sido señaladas o se sospecha que recibieron sobornos de Odebrecht, y en ese marco ha anunciado un acuerdo con la fi rma constructora brasileña para que esta pague al país, en compensación por su trapacería, la suma de 184 millones de dólares en ocho años, con un primer desembolso inmediato de 30 millones de dólares.
En la efervescente demanda de la sociedad para que este gravísimo escándalo no quede sin sanciones penales, lo que cabe es decirle y asegurarle al procurador: No desfallezca. Manténgase en esta misma tesitura.
Cumpla con su deber ante la Patria. Descubra y mande a la justicia a los culpables. No permita que la lenidad entorpezca, desvíe o apañe este proceso y marque un precedente histórico encarcelando a los grandes o chiquitos que participaron en este festín de corrupción.
¡Y haréis justicia!
Tomado del editorial de
Tomémosle la palabra
de la fecha