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viernes, 24 de febrero de 2017

¡Qué discurso!

José Ramón Peralta ha anunciado que el Presidente Danilo Medina hablará el próximo lunes -en su discurso de rendición de cuentas-, del escándalo de Odebrecht y las repercusiones que pudo haber tenido en su administración de cuatro años y medio.
La Odebrecht se estableció aquí en el año 2001, en el gobierno de Hipólito Mejía, y aunque entró con timidez a trabajar asociada a su connacional Andrade Gutiérrez en la construcción del acueducto múltiple de la Línea Noroeste, en pocos años se convirtió en la principal firma constructora del Estado.
Recibió contratos en los gobiernos sucesivos de Mejía, de Leonel Fernández y de Danilo Medina. Pero en este último su mayor obra es la construcción de las dos plantas a carbón de Punta Catalina, que tiene fiscalización rigurosa. Aún así, Danilo designó una comisión de notables -encabezada por Agripino Núñez y Pepín Corripio-, para que investigue desde su concesión hasta su ejecución.
Desde que Odebrecht llegó al país, llamó la atención por estas dos cosas inusuales: nadie construyó nunca con tanta rapidez y calidad al mismo tiempo, y jamás le faltaron recursos para ejecutar sus encomiendas, a pesar de que algunas de ellas eran obras realmente monumentales.
Habrá que investigar la razón también más adelante, pero ninguna otra constructora de obras del Estado había tenido tanta calidad en sus trabajos, algo que patentizan hasta sus propios competidores en el campo de la construcción.
Saber muchas cosas
Lo del flujo de recursos hubimos de saberlo después: Odebrecht llegaba con el financiamiento de las obras debajo del brazo porque sus vínculos con los grupos financieros más poderosos de Brasil eran muy estrechos y al final de cuentas también recibía parte del pastel del caso Lava Jato que dio al traste con el gobierno de Dilma Rousseff y de pasó embarró también a Lula.
Por aquí pagó sobornos a diestra y siniestra -cuantificados por la propia empresa en 92 millones de dólares-, supuestamente distribuidos en instancias de poder legislativo y entre políticos que se encargaban de garantizarles una vida sin sobresaltos a los brasileños que se ocupaban de todo: “desde la varilla inicial hasta la pintura final”.
En otros países, los brasileños de Odebrecht operaron de similar manera: en Perú se menciona a tres ex presidentes involucrados en sobornos -Alan García, Alejandro Toledo, Ollanta Humala-; en Panamá, a dos ex presidentes- Martín Torrijos y Ricardo Martinelli-, en Ecuador hay líderes políticos presos, en Colombia se dio apertura a un caso penal por el mismo delito... Por donde pasó Odebrecht, dejó el mundo político revuelto.
¿Qué dirá Danilo?
Es un tema muy delicado, pero el Presidente Medina se ha decidido a enfrentarlo ante el país en su discurso del próximo lunes 27.
Cualquier cosa que se adelante sobre la forma en que Danilo abordará conflicto tan peliagudo, es conjetura sin ningún sustento, pero la imaginación es libre para analizar los antecedentes que tiene a manos el gobierno en su defensa:
-Instruyó al Ministerio Público para negociar una reparación económica importante a partir de la confesión de Odebrecht de que pagó 92 millones de dólares en sobornos para obtener contratos de obras en el país. La indemnización será por el doble de esa suma: US$ 184 millones.
-Dispuso que el procurador, Jean Alain Rodríguez, indague las implicaciones penales que puedan tener funcionarios activos y pasados de los gobiernos precedentes al suyo. Todo el que aparezca involucrado tendrá que responder ante la Justicia;
-Podrá decir que su gobierno, como ningún otro, ha tomado iniciativas legales para transparentar la función pública; y
-Danilo podrá mostrar al país sus manos libres de peculado. ¿No es eso mucho?
Por César Medina ;-
lobarnechea1@hotmail.com