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martes, 21 de febrero de 2017

¡Los tiros de DM!

Ahora es la corrupción, que ha existido desde antes de conocerse el dinero. Y a la corrupción le agregan la impunidad para darle nombre propio con apellido sonoro --de ricos y poderosos-, con la idea de buscar responsabilidad por omisión ante la falta de pruebas y de valor para nominar a los culpables.
Corruptos ha habido en todos los gobiernos que hemos tenido, pero solo un Presidente ha ido a la cárcel, Salvador Jorge Blanco. Los demás, ni siquiera han pasado por una corte del primer grado Porque jamás ha existido en este país la intención de condenar el peculado.
Lo decía recientemente uno de los más decentes y honestos dirigentes peledeístas, Aurelio Guerrero: “Si hallaran 25 mil culpables de corrupción, no llegarían ni siquiera al uno por ciento de los que votaron por Danilo Medina en las elecciones pasadas”.
En el Gobierno, sin embargo, parece que existe la intención de dejarse arrastrar por el ruido de la calle. ¡Allá él!, pero debe asumir conciencia de que a partir de ahora no tendrá paz porque verá “corruptos” hasta en la sopa con las denuncias que comienzan a llover sobre el Palacio Nacional.
Al Presidente -o a quienes más influencian sobre él-, le cogieron la seña y vieron que le mueve más su imagen y su “popularidad” para actuar como el vaquero del Viejo Oeste norteamericano: “shoot from the hip” -dispara sin sacar el revólver de la canana-.
¿20 años es mucho?
Quizás el Presidente Medina logre atenuar el ruido callejero con sus reacciones rápidas ante las persistentes denuncias de irregularidades en su gobierno, pero a un altísimo costo: está mostrando un flanco político vulnerable, justo lo que buscan sus contrarios para sacar al PLD del Palacio.
Porque sólo para Gardel veinte años no es nada, pero en política es más de un siglo cuando se está fuera del poder. Colocarse a la defensiva de la oposición tratando de recuperar una popularidad supuestamente perdida, pudiera ser la peor estrategia del Presidente Medina.
Tal vez en estos casos aplica mejor la teoría de Balaguer: ¿Recuerda alguien el titular de primera página del periódico de ayer? Cuando el Ejecutivo asume responsabilidad directa en una acción administrativa de un subalterno, está admitiendo culpas ajenas cuando lo mandatorio es un decreto de destitución. En términos políticos lo recomendable es dejar que cada instancia asuma su responsabilidad para reservar al Ejecutivo la última decisión: si un alto cargo incurre en un error grave, hay que relevarlo inmediatamente mientras el Ministerio Público investiga la eventual carga punitiva.
Ahora lo empaquetan
La situación en este momento es que al Gobierno le han hecho un paquete de acusaciones en acciones escandalosas que nada tienen que ver con políticas de Estado ni con Danilo en términos particulares. Fuera de un posible descuido palaciego que no incriminaría al Presidente, los funcionarios implicados en irregularidades son responsables de sus acciones.
La incriminación del Palacio se interpreta de forma casi colectiva en tanto el Ejecutivo responde de forma directa nombrando comisiones investigadoras cuyos resultados pudiera cualquier lerdo adelantar con punto y coma: ¡Claro que el CEA está plagado de irregularidades desde hace décadas!
A lo sumo pudiera causar extrañeza que el CEA aún tuviera vida a pesar de que hace casi 20 años la ley de capitalización de la empresa pública le dio la extremaunción Al igual que a Corde, que hasta hace unos días también vivía y continuaba con sus tropelías.
El problema con el tiro desde la canana es que muchas veces es impreciso Es cuando el otro vaquero saca, apunta, dispara ¡Y da en el blanco!...
Por César Medina ;-
lobarnechea1@hotmail.com