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martes, 7 de febrero de 2017

Estudiantes representados por un alumno eterno y los maestros por un profesor exonerado

AMBIORIX ROSARIO ESTUDIA MEDICINA DESDE HACE 27 AÑOS; SANTIAGO GUILLERMO COBRA 10 MATERIAS E IMPARTE 3
Lo ideal sería que los líderes predicaran con el ejemplo de lo que deberían hacer sus seguidores, pero en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) no pasa eso.
Independientemente de quién tiene la razón en el conflicto, que ha hecho a los estudiantes perder una semana de clases debido al paro de docencia convocado por los profesores, es necesario graficar a las cabezas de dos de las partes involucradas.
Representación de los estudiantes
De un lado están los estudiantes que reclaman su derecho a recibir clases. Este grupo está conformado por unos 200 mil alumnos que anhelan que los maestros retomen las aulas y no les retrasen el trayecto hacia la graduación.
Curiosamente, su representante es el presidente de la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED), Ambiorix Rosario, alguien que, aparentemente, no comparte las aspiraciones de sus representados.
Matriculado en la UASD desde 1990, este estudiante de medicina cuenta ya 45 años de edad, de los que lleva 27 en la universidad, y parece no tener prisa en terminar la carrera.
De acuerdo a un artículo publicado en este medio en 2011, a propósito de su elección como presidente de la FED, este “estudiante” dijo que no puede ser criticado por el tiempo que tiene en la universidad estatal ya que, según él, “eso no es un delito”; para entonces tenía 21 años de universitario y 38 de vida.
Su opinión no ha cambiado. Este lunes, durante una visita a su oficina para saber cómo afrontarían el paro de docencias, se limitó a decir que tenía “un tiempo” cuando se le preguntó cuántos años lleva siendo uasdiano.
En cuanto al tiempo que le resta para concluir sus “estudios” se limitó a decir “estamos en eso”.
Este personaje, que está supuesto a defender los derechos de los estudiantes, a diez años de haber iniciado sus estudios de medicina solo había aprobado quince materias, lo que le valió una sanción entre otras cosas por tener un índice inferior a los 60 puntos, según un artículo de la revista Rumbo firmado por María Isabel Soldevila.
Representación de los maestros
Del otro lado están los más de 1000 profesores de la UASD que exigen mejora salarial, que se disminuya el número de estudiantes por sección y, supuestamente, otras mejoras en beneficio de los alumnos.
Su representante es Santiago Guillermo, presidente de la Federación de Asociaciones de Profesores de la UASD (Faprouasd), quien convoca al paro de labores iniciado el 31 de enero en demanda de un aumento salarial del 40 % para los maestros.
Denuncia hasta el cansancio que la nómina de la UASD está inflada y que hay personas cobrando sin impartir docencia; paradójicamente, uno de esos es él mismo.
Según explicó, su salario es de 102,360 pesos, porque cuenta con 40 créditos educativos. Pero, su condición de gremialista le exonera de impartir y 75 por ciento de su carga académica hasta tanto esté fungiendo como presidente de la Faprouasd.
Así las cosas, Guillermo recibe de la UASD 102 mil pesos mensuales. A esto se le suman otros 40 mil que recibe de la federación por su condición de presidente y, en caso de que tenga que viajar por parte de la universidad, percibirá viáticos.
En cuando a la exoneración de labores de la cual goza, explicó que esto se debe a una “licencia gremial” que cubre el 75 % de sus créditos y hace que otros maestros deban hacerse cargo de ellos.
“Tengo 10 secciones de clases asignadas en la Escuela de Informática, entonces, de esas 10 secciones hay siete que otros maestros las van a dar por mí mientras yo esté en los dos años de la presidencia de Faprouasd”, explicó a listindiario.com al defender los ingresos que percibe.
Son estos dos personajes los encargados de representar a las poblaciones que ahora se baten en un conflicto sin fecha de cierre en el que cada parte defiende sus intereses.