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jueves, 22 de diciembre de 2016

Hipólito y Leonel

A LO HIPOLITO.- El “perreo” de Hipólito Mejía no fue marketing, fue calle. Sorprendió a los que viven sorprendidos, y no se dan cuenta de que Mejía no cabe en las ropas que le ponen. Si camisas, más anchas de la cuenta. Y si pantalones, que el ruedo se confunda con los zapatos. Lo suyo es sentirse cómodo, suelto, con libertad de movimientos. Además, goza sus propias vainas. El Mejía discursivo fue una exploración, un intento, un invento, y aunque ganó aplausos entre extraños, nunca fue del agrado de sus fervientes seguidores. Ellos lo quieren al natural, lo más natural posible, como en el “perreo”, pues para intelectual
Luis Abinader. O Leonel Fernández. Mejía bailó con “una tígara”, y  para  bailar con “una tígara”, hay que ser “tíguere”. Pero de los de verdad, de los que hacen ola en lo seco y con pies ligeros dominan los ritmos del barrio. Toda una sensación de final de año. Tampoco se crea que su “perreo” fue un gesto inocente, un relajo de momento. Fue “a lo Hipólito”, una forma de reafirmarse en la pista, de seguir en la liza, pues si los demás (y dio nombres) no se retiran, ¿por qué él?...
CHOTEO MUSICAL.- Retórica aparte, fue inteligente responder con una pregunta a una interrogante de lugar. Aunque lo verdaderamente interesante es el giro que toma la política dominicana a final de año. Hipólito Mejía subió a Youtube una foto con el rapero norteamericano Snoop Dogg y una leyenda muy sugestiva: “Papa, let’s go”. Esa sería al parecer la ocasión del “perreo”, ya que el movimiento de cadera y nalga fue al compás de una de sus afamadas piezas: “Drop it like it’s hot”. Leonel Fernández no se quedó atrás, aun cuando Mejía dice que le gana bailando. Aprovechó la fiesta de Funglode para tirar unos pasos con Johnny Ventura, aunque con coreografía de Fernando Villalona, e incluso entonar un coro con clara intención política. Al son de Ventura de “quiero que usted me diga/ que vamos a hacer en el 20”, replicó con encanto: “”yeme bien, Ventura, esto si está caliente/ responder tu pregunta/resulta ser imprudente”. Antes que política, choteo, como si los enfrentamientos no fueran para crisparse. ¿De dónde le viene al uno o al otro tanta confianza?...
CONFIANZA Y  ESPACIO.- Insisto en que de dónde le viene al uno o al otro tanta confianza, ya que no importa Navidad ni Año Nuevo, los conflictos desde ya están tocando sus puertas. Y si no en el plano personal, habrá dificultades en sus partidos. He dicho, y debo repetir, que Luis Abinader por decisión propia no va a buscarse problemas con Hipólito Mejía, pero no es dueño de la circunstancia y tampoco puede manejar a su antojo la dialéctica. Por ejemplo, las encuestas. Una provocación innecesaria. Y lo es porque si en algo cree Mejía es en los números. Sin que viniera al caso, se publican mediciones que favorecen a Abinader, y Mejía y sus seguidores no son tontos y se las llevan en el aire. No solo tratan de mostrar el buen posicionamiento del excandidato del PRM, sino y principalmente decir al expresidente que la plaza está ocupada. Craso error. Mejía no es aspirante que se arredra fácilmente, y toma esos porcentajes como un desafío. De seguro que tiene sus números al día, y los  retozos del “perreo”, o el refuerzo de Snoop Dogg, van en esa dirección...
FUERA DE FECHA.- Los escarceos entre peledeístas se dan cada año cuando se celebra aniversario de la fundación del partido. Los pronunciamientos de ahora no son nuevos, aunque sí podrían ser decisivos. Leonel Fernández se adelantó a los acontecimientos, y desde Nueva York dijo que estaba listo para ser candidato del 2020, pero solo si se lo pedían. Que sería como llamar a Dios al infinito y confiarse en su socorro. El PLD no anda bien, el PLD marcha mal, y cuando haya que buscar culpables, primero habrá que mirar hacia la dirección. Decía en la entrega anterior que difícilmente el Comité Político pueda reunirse el lunes 2 de enero, de manera que será una oportunidad perdida. Habría que suponer la situación de un enfermo grave y el especialista de vacaciones. Entre las murmuraciones de estos días está lo de convocar al CP fuera de fecha. La segunda semana de enero, por ejemplo. Incluso se hablaría de la posibilidad de una carta en que se recoja el sentir de miembros connotados de dicho organismo. Aunque calladamente, esa diligencia se lleva a cabo...
Por Orlando Gil ;-
orlandogil@claro.net.do