miércoles, 23 de noviembre de 2016

Si Trump fuera dominicano

Si Donald Trump fuera dominicano y candidato  presidencial  sería apoyado abiertamente por grupos nacionalistas, porque hay coincidencia con la plataforma del polémico empresario, quien critica a los políticos del sistema por favorecer  que las riquezas nacionales se vayan al extranjero y hacen tratados perjudiciales.
Trump habla abiertamente de deportaciones de ciudadanos que residen  ilegalmente en Estados Unidos  y construir un muro que proteja su país de la migración procedente de México. Aquí se ha dicho repetidas veces que es necesario tener una frontera protegida y el separador de hormigón ha salido a relucir.
Los haitianos, está comprobado, ocupan plazas de trabajo de los dominicanos y devalúan los salarios. Además  conspiran contra la cultura nacional porque profesan el vudú y nosotros el cristianismo. Para Trump los latinos, principalmente los mexicanos, desplazan a los norteamericanos y colocan la tasa de desempleo en el 10 por ciento.
Los sectores que representa Trump no quieren saber de matrimonios entre personas del mismo sexo. Igual que algunos ciudadanos  locales que reclaman la vigencia del matrimonio cristiano entre personas de sexos opuestos. El liberalismo y la tolerancia con la comunidad gay son rechazados tajantemente. Aunque ganó legalmente, el ingreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos  continúa  en rechazo. Continúa hostigado por los que en la campaña fueron contrarios. La aversión genera una separación hostil  entre los contrarios y partidarios. Para los sectores pro demócratas, la campaña presidencial aún no acaba.
Los opositores de Trump dicen que es un estúpido fascista que encaminará a su país hacia la guerra; que provocará un derrumbe de la economía y desatará una persecución contra las conquistas de los derechos humanos. Como ocurrió aquí con la ley que regula la presencia de extranjeros,
La experiencia política con Norteamérica indica que un presidente no puede hacer lo que le venga en ganas, por muy Trump que sea. Aunque el Congreso sea republicano cada legislador obedece a los intereses de sus estados y a los sectores que los patrocinan. Obama llegó al poder con la promesa de sacar las tropas de Irak y cerrar la cárcel de Guantánamo. Pero como dice Víctor Manuel: “¡ ahí está, ahí está la Puerta de Alcalá!”. Ocho años  y nada.
Trump candidato presidencial dominicano hubiera dicho lo mismo sobre Haití y aunque ganara todo seguiría igual que ahora. Allá también se verá. La política es prometer, prometer.
Por Alfredo Freites ;-
alfredofreitesc@gmail.com