lunes, 28 de noviembre de 2016

La historia lo absolverá

Nueva York;- Por encima de todas las mezquindades, Fidel Castro Ruz, fue una de las figuras más transcendentales e influyentes de la política mundial durante más de medio siglo.
El triunfo de su revolución en 1959 fue un hito histórico. La derrota vergonzosa de Estados Unidos en Playa Girón (Bahía de Cochinos) en 1961, influyó en la política mundial.
Como la mafia de Chicago que financió la invasión, perdió sus casinos de La Habana, Kennedy sacrificó a Trujillo para instalar los casinos en Santo Domingo.
Playa Girón dejó a Kennedy tan herido y desmoralizado, que necesitaba con urgencia “ganarle” al comunismo, y cometió el gran error de su vida: Vietnam.

Invadieron Santo Domingo en 1965, para “darle una paliza al comunismo”, eso le dijeron al público estadounidense.
Fidel inspiró a muchísimos revolucionarios latinoamericanos; dividió la familia cubana.
Los cubanos pagaron un alto precio por su educación y salud pública, esos grandes logros nunca son baratos.
La reconciliación de la familia cubana, tras de medio siglo de división, debe ser su prioridad nacional.
Las decadentes democracias dominicana y venezolana son contemporáneas de la Revolución Cubana.
Fidel triunfó en enero de 1959; en febrero, Rómulo Betancourt inició la hoy decadente democracia venezolana. En 1961 los dominicanos ajusticiaron al dictador Trujillo y nació la democracia que degeneró en una dictadura de partido.
Antes de “predecir” el futuro de Cuba, dominicanos y venezolanos debemos examinar los resultados reales de nuestra costosa democracia.
Hoy venezolanos y dominicanos tienen una existencia miserable, secuestrados por una clase política corrompida, por la delincuencia, la insalubridad y el analfabetismo. Seamos honestos, los cubanos ganaron, con la educación, salud pública y disciplina que les dejó Fidel, reconciliarán a la familia cubana, y levantarán su país en corto tiempo.
Como eso es casi seguro, Fidel tendrá razón otra vez, la historia lo absolverá.
Por J.C. malone