miércoles, 30 de noviembre de 2016

JCE y la oposición

EL CORBATÍN, UN ENCANTO.- El corbatín de Ramón Rogelio Genao dio la clave, y la foto en familia con el presidente de la Junta Central Electoral completó el cuadro. Alardear de fashionista en la ocasión quitó solemnidad al acto, pero mostró el carácter de la visita. El grupo andaba en ánimo de pasarela, y no puede negarse que entre tanto saco y corbata, la chacabana del reformista fue un gesto tropical, a pesar del frío de estos días. El documento por igual no se correspondió con el contexto, y aunque Julio César Castaños se dejó llevar por la corriente,  y  dijo  que la presencia de los representantes de los partidos fue “oportuna, conveniente y necesaria”, tuvo que improvisar un protocolo.
Como era una carta e iba dirigida a todos los miembros, se reservó el asunto y prometió tratarlo en una sesión del pleno al que serían convocados. Puro populismo, farándula al más alto nivel. Si la fortuna está en disimular, que sea en tarima y a la vista y los oídos de propios y extraños, pues más que justo vivir en días previos a la Navidad la civilización del espectáculo. Espectáculo, por ejemplo, postular en un comunicado “una actitud crítica y vigilante” y a  poco desearles “una gestión exitosa”...
EXTEMPORÁNEA.- La visita de los partidos a la Junta Central Electoral no fue oportuna, y muy al contrario, extemporánea, pues sus miembros acaban de ser designados y algunos ni siquiera han tenido tiempo de hacer su noviciado. A los gobiernos se les dan cien días, y ahora se hace otro tanto con las alcaldías. Los nuevos titulares en su mayoría todavía no saben llegar a sus oficinas y difícilmente llamen por sus nombres, sin equivocarse, a sus secretarias. Que nadie nace sabiendo y aprender lleva tiempo. Además, y es lo interesante, se está demandando del organismo tareas que son propias de sus funciones y que justo hará en el momento apropiado. No se conoce su cronograma de trabajo, y no se conoce, sencillamente, porque no lo han dado a conocer. ¿Qué es lo que se busca, qué es lo que se quiere? Aparentemente poner a prueba a las autoridades electorales, convertirlas en sus subordinadas y que sean muñecos que se dirigen desde fuera. La política por otros medios...
EVIDENTE PRESIÓN.- La visita casi por asalto de los partidos de oposición a la Junta Central Electoral no fue conveniente, pues por el documento se hace evidente la presión. Si el órgano no recapacita y asume su trabajo con entereza, sin permitir interferencias permanentes u ocasionales de los partidos, no tendrá sosiego y caminará en la cuerda floja. La situación es equívoca. Los grupos que demandaron una JCE independiente y apolítica, y no quisieron involucrarse de manera directa en la selección de sus integrantes, ahora quieren imponer normas y agenda. Esto es, que los que no quisieron hacer por abajo, ahora sí por arriba. Además parecen no conocer la realidad de las juntas municipales. Hasta ahora se organizan de acuerdo a la ley, y con el consenso de los partidos. Las dos últimas reestructuraciones las hizo Eddy Olivares, y Olivares no puede ser sujeto de sospecha, mucho más que hizo buen trabajo puesto que el pleno nunca lo desautorizó. Otra ex que también acometió esa labor en el pasado fue Aura Celeste Fernández, y la menciono porque conviene saber que en esas juntas hay personas con más de diez, quince o veinte años, sin que se produjera la más leve  queja...
SIN AGRIPINO.- El llamado Bloque Opositor anda dando bandazos, y falto de un escenario se siente en el limbo. Ahora quiere que la nueva Junta Central Electoral se convierta en superhéroe y haga lo que no puede hacer en ausencia de un mandato claro de la ley. Pide que el organismo cree un espacio de discusión, y que el debate que se estropeó en el Diálogo con Agripino sea retomado. O sea, que los partidos de oposición están sacando de juego o del medio a monseñor Núñez Collado. Igual no hablan de que el presidente Danilo Medina sea parte del acuerdo, y aunque no dan razones, se supone que por la renuencia conocida. Por ejemplo, entre los consensos estaría la ley del Tribunal Superior Electoral, y el conflicto se ve de cerca y de lejos. La JCE inmiscuyéndose en el TSE. El cual tiene su propio régimen, y que el PRM conoce muy bien, puesto que acudió a su instancia en varias ocasiones...
Por Orlando Gil ;-
orlandogil@claro.net.do/@orlandogildice