sábado, 29 de octubre de 2016

Ser opositor

En tiempos de Trujillo, donde la mayoría de la población -por ignorancia, por conveniencia o por las circunstancias- estaba a favor del régimen, el atreverse a ser de la oposición o a llevar la contraria en algo, significaba poner en riesgo la lengua y hasta la cabeza.
En los años duros del doctor Balaguer, donde también hubo muchos sacrificios de libertadas y de vidas de jóvenes, muchos de los que le adversaron -y que hasta “su carrera” le dieran los órganos represivos de la época- descubrieron en el camino que era más rentable ser opositor y darle “cajeta” al régimen, que desgañitarse y gastar las asentaderas haciendo campaña a su favor.
En gobierno del presidente Danilo Medina, que por democrático nadie pierde la lengua ni la cabeza, hay muchas “sensibilidades”, muchos “olvidos” y “descuidos” innecesarios con compañeros, amigos y colaboradores políticos de larga data, a los que por cualquier “quítame esta paja” o chisme se les saca de circulación si están en alguna posición codiciada por otro, se les niegan afectos y cierran puertas en altas instancias y, cuando no, les dejan en el aire, como si nada pasara o pudiera pasar a futuro. Los afectados u olvidados, sin embargo, observan con paciencia  pasmosa cómo desde el gobierno se busca, se coteja, se “acoteja”, se designa y hasta se “premia” a opositores agrios y sistemáticos que, desde las redes sociales o desde los medios periodísticos que manejan, atacan permanentemente con fiereza al equipo gobernante, comenzando por el Presidente, y al partido en el poder, no obstante ser un secreto a voces que en las elecciones apostaban a otro candidato que no era el del PLD, y que fueran derrotados. Pero esto último no parece contar ni importar, al igual que las promesas al más alto nivel hechas a determinados “compañeros” y colaboradores que se fajaron en la campaña, y que  siempre lo han hecho, porque la atención está centrada en los que son, han sido, o siguen siendo opositores profesionales al gobierno y al PLD, lo cual lleva a muchos a pensar que ahora, igual que ayer,  es rentable ser opositor (¿?).
Eso de descuidar amigos o colaboradores importantes y constantes, pudiera ser peligroso para un presidente Medina que va a tener que lidiar con muchas tensiones y demandas sociales y económicas. ¿Quién lo va a defender?, ¿los que en la campaña decían en las redes que sentían “vergüenza”, y le acusaron alegremente de “un contrato secreto” con  Punta Catalina (¿). Un banquero amigo-ahora recaudar- respondió a mi aserto de que al Presidente le dejan todo: “es que los funcionarios estamos para resolver”HÖY es verdad, solo que cuando se lo dice el Presidente (¿?). ¡Volvemos!
Por Luis Encarnación Pimentel ;-
encar-medios@hotmail.com