miércoles, 26 de octubre de 2016

Vídeo: Se salvó a chepa

Se salvo a chepa
Ningún semáforo te hace esperar más de 2 minutos.
¿Cuál es la prisa?
"Acelerar para robarse el semáforo" puede hacerte sentir que eres más audaz que los demás, que eres más resuelto que los tontos que están parados en la esquina.
Saliste tarde, no planificaste, te dilataste y "tienes que llegar". Te están esperando, dices. No puedo llegar tarde al sitio (aunque saliste tarde).
Entonces, decides pasarle por encima a los demás y a la ley. A todo el mundo. No te importa nada ni nadie. Que tú decidiste llegar en tres minutos, cuando lo que toca son 15 por el tránsito y la hora.
Resultado: No llegaste ni a tiempo, ni en diez, ni en media hora. Sencillamente no llegaste, porque desbarataste la yipeta de la doña y estuviste al tris de matar a una pobre mujer que estaba en la esquina.
A ella no le pasó nada más que un susto del que sus nervios todavía no se reponen.  A ti sí, porque eres chófer y te cancelaron.
Tu jefe estaba cansado de decirte de que anduvieras al paso.
¿Y ahora? Dime.