miércoles, 5 de octubre de 2016

Los dioses están furiosos

ALLENDE LOS MARES.-  ¿Estarán los políticos dominicanos atentos a lo que acontece en otras partes del mundo, donde se producen situaciones que -en más o en menos- sorprenden al propio tiempo? Decir Estados Unidos, Venezuela, España, Colombia, Brasil, Argentina, México, y la cuenta sería infinita, pues el fardo de males se reparte por igual. Los dioses están furiosos, y al país que no mandan viento, le llega agua, y si no fuera suficiente, entonces fuego. De lo que sucede aquí se aprende poco, pues los hechos se repiten y no dejan ni huellas. ¿Qué se pretende ahora? Sin nada de rubor se declara que un Pacto por la Democracia.
Nadie recuerda, ni sociedad civil ni sector político, que el Pacto por la Democracia fue una obra tan poco trascendente que hoy puede bautizarse con el nombre de una película clásica. Lo que el Viento se Llevó. De ese acuerdo no queda ni nostalgia, pues sus piezas fueron desmontadas o por azar, o por consenso o por fuerza. Si la Junta Central Electoral de entonces fue conformada por un personal apolítico, distante de los partidos, ¿cómo fue que se alteró ese orden y la de ahora es  suma de todo lo peor?...

MEMORIA SELECTIVA.- Resulta interesante que el Alzhaimer sea selectivo y no todo sea olvido. Se trae a colación, como forma de pedir cuenta al PLD, que Leonel Fernández presidente y Joaquín Balaguer fuera del poder se pusieran a una para oponerse al PRD que nombró una Junta Central Electoral sin tomar en cuenta los intereses o pareceres de lo que todavía podía considerarse Frente Patriótico. Igualmente viene a la memoria de la sociedad civil que el partido morado aceptaba sus intervenciones y no objetaba ni su presencia ni sus diligencias a favor de la institucionalidad socavada, o en riesgo, o en total peligro. Entonces y ahora todo depende del lugar a ocupar en la mesa, o de que se tenga el plato lleno o solo hambre. Los perredeístas del 98, que vendrían a ser los perremeístas del 16, fueron solventes políticamente y actuaron a su entero beneficio. Lo que se teme haga ahora el PLD, pues por el momento solo sospecha, o la majadería de no reconocer el origen de la actual Junta Central Electoral, o de creer que Roberto Rosario es ley, batuta y Constitución y sus compañeros monigotes que no pintan nada...

VIRTUDES FALLIDAS.- Lo del Pacto por la Democracia es un aporte o recuerdo de la sociedad civil o del alto empresariado que los políticos de oposición acogen gustosos, sin tener en cuenta circunstancia o sin prever consecuencia. Resulta encantador oír a los reformistas hablar a boca llena de las virtudes redivivas de ese entendimiento,  olvidando sus efectos de entonces. Que no solo procuró institucionalidad, sino que fue una obra políticamente perversa contra su líder Joaquín Balaguer, o que creó las condiciones para que el PLD que ahora abominan accediera al poder. A los perremeístas igual les falta la memoria, pues no recuerdan que en el Congreso Nacional de la época se burló lo acordado, y que un establecimiento que pudo ser favorable a José Francisco Peña Gómez, lo sacó de competencia y colocó la mayor piedra en su camino: el porcentaje de segunda vuelta. Ese cincuenta por ciento más uno le era difícil, le fue imposible, y al final peledeístas y reformistas se salieron con las suyas...

ENTRE ESTE Y AQUEL.- Si el gobierno se zafa del cerco del alto empresariado, gana la partida a la oposición, con la cual no pelea ni le interesa pelear ni tiene por qué pelear. El PLD conoce al PRSC, y el PRM busca valla, aunque no se sepa ni se note. Una parte del PRM necesita del gobierno para superar a la otra, y nada fortalece más que la debilidad del contrario cuando es resultado de la confrontación o la fragmentación. Los empresarios mismos tendrán que observar el bosque, pues en la niebla  confunden los árboles. Por ejemplo, el principal problema del sector privado es Fenatrado, cuyo monopolio no solo quita negocio, sino que impide desarrollo de industrias, puesto que anula o impide competencia. ¿Cómo pueden los empresarios enfrentar a Fenatrado si al mismo tiempo libran una lucha con el gobierno por la institucionalidad? Fenatrado no es una piedra en el zapato, es una roca en medio del camino que no se puede eludir. Necesariamente hay que decidir si hacer coro a los partidos de oposición, u ocuparse de su agenda como sector. No puede pelearse en dos cuadriláteros al mismo tiempo o hacer frente a dos contendientes de manera simultánea...
Por Orlando Gil ;-
orlandogil@claro.net.do