viernes, 28 de octubre de 2016

La Lotto Tucano

LOS HUMORES.- Nadie se atrevería a apostar en la Lotto Tucano, pues el dominicano es bueno en batahola, pero no en resultado. Ahora se habla del soborno y de los implicados, y no de los aviones; del mismo modo que en su momento todo era devoción por las naves y poco interés por la operación, o los  posibles ilícitos. Los Tucano parece que no hacen el trabajo, pues el embajador norteamericano dijo que este país sirve de puente al tráfico de drogas. Triple timo, pues. Se vendió más caro, se vendió con trampa y se vendió lo inútil.
¿Dónde están los compadres que entonces defendieron el negocio y ahora no dan la cara? Dígase lo que se diga la transacción se hizo delante de todos. No fue el acostumbrado palo acechado,  ni la decisión de una sola persona. Hubo tiempo, espacio y oportunidad para discutir el caso, ya que si no era en una instancia, podía ser en la otra,  y corregirse  lo malo que hipócritamente en la actualidad se lamenta. La compra era un designio de seguridad nacional, y quien osare oponerse, se hacía reo de todas las sospechas. La peor de todas: estar ligado al narcotráfico y no querer que República Dominicana se pusiera en condiciones de enfrentar y vencer  tan terrible flagelo...
SIN ELLOS NADA.-  Nadie recuerda, pero los que mencionaron la soga en la casa del ahorcado fueron los mismos que se la pusieron al cuello. Esa cogioca memorable pudo haber quedado como hazaña íntima si los norteamericanos no protestan y los brasileños se ocupan de hacer las indagatorias. En principio, debe decirse, pues sin los sometimientos y juzgamientos en tribunales en Estados Unidos, las averiguaciones no salen a camino. Ahora aparecen otros expertos, e igual que lo de antes, con suficiencia extrema. Si fallaron los unos, no me extrañaría que fallaran los otros. Era fácil suponer que un negocio de tantos millones, y en dólares, no podía darse buenamente. Que hay prácticas que son comunes y universales a este tipo de operación, y que brasileños y dominicanos no iban a ser la excepción. No se pensó en comisión, ni en sobreprecio, y ni siquiera en la propina a los camareros. Así que el hecho fue grave, sigue siendo grave, pero que nadie venga ahora a rasgarse las vestiduras, ni a presionar indebidamente. El Procurador juró cumplir y hacer cumplir las leyes, y sus faltas le serán tomadas en cuenta...
LOS RECESOS.- La opinión pública es el mejor instrumento de gobierno o de gobernabilidad, pues siempre tiene un break a mano para que se olvide un tema y se tome otro. Ahora se tiene Tucano, y se supondría un acoso a las autoridades correspondientes, pero igual al gobierno en sentido general. Sin embargo, lo de la Junta Central Electoral debe estar a punto de mate, pues el plazo es el plazo, y el oficialismo lo tiene como un elemento a su favor. ¿Qué hará la oposición, seguir  en Junta o agarrar Tucano? La gran cuestión. Podría asumir Tucano, pero la Junta es inminente. Cosas de días. Además, hay otro aspecto a considerar. Cual que fuere el resultado de Tucano, no serviría a fines inmediatos. El deterioro del gobierno, y mucho menos en el plano moral, no aprovecha políticamente. Sería en ocasión de las elecciones del 2020, pues se volvería  al tema de los plazos.   Sería parte de un archivo de corrupción que ya se utilizó en los pasados comicios, pero que en la próxima consulta sería más grueso...
LA ESTRATEGIA.-  A lo que  voy es a lo siguiente. Es una filosofía de gobierno que los dominicanos conocen que puede convertirse en estrategia de comunicación. Al Joaquín Balaguer zorro político se le atribuye haber dicho que la noticia de hoy sustituye la de ayer y que la de hoy muere en las manos de la de mañana. Algo más o menos bíblico. El cada día tiene su afán. El gobierno puede manipular, y al parecer tiene talento para hacerlo. Preguntarse qué le afecta más, si la conformación de la Junta Central Electoral o el malhadado proceso Tucano, y decidir y actuar en consecuencia. Aunque se crea, no pueden ir de la mano o sobrevivir un tema al otro. O Junta o Tucano. Además, estos días se preñan de acontecimientos, y no se hace fácil discernir. Lo Tucano cae de Brasil o Estados Unidos, y lo de la Junta es  parto demasiado pujado, incluso el capricho obliga al uso del fórceps. Los partidos de oposición entienden que la clave está en el organismo de elecciones, y podrían estar equivocados. El problema no fue de Junta,  sino de votos. En el 2020 podrían tener los órganos a su favor, pero sería de uno, y sin votos se denunciarían unos a otros...
Por Orlando Gil ;-
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