viernes, 21 de octubre de 2016

Fuera de cámara SJB y “Orlandito”

Salvador Jorge Blanco y su esposa doña Asela le decían “Orlandito” a su único hijo varón, Orlando Jorge Mera... También tenían una hija, Dilia Leticia, ambos adolescentes en el año 1982 cuando llegaron al poder. Ellos siempre vivieron en Santiago hasta que vinieron a la capital en 1980.
Para los dos adolescentes, la mudanza fue difícil porque tuvieron que iniciar nuevas amistades, nuevo colegio, nuevo barrio... Entraron a un mundo completamente distinto al abandonar su ambiente pueblerino.
Salvador y su esposa eran inseparables. Llegaban al Palacio todos los días tempranito en la mañana --a las 7:30, hora de empleados públicos--, y por igual salían juntos y retornaban a su residencia a almorzar con sus hijos en las primeras horas de la tarde cuando ellos llegaban del colegio.
La familia de cuatro miembros comenzó a ser vista como un ejemplo de unidad para la sociedad dominicana. Jorge Blanco inició su gobierno el 16 de agosto de 1982, y fue entonces cuando en el entorno de su casa de la calle Club Scouts, en el sector de Naco, comenzó a formarse un clan de amigos que penetró la intimidad familiar.
Por eso “Orlandito” inició desde los 14 años su prematuro periplo por el mundo político. Por ser el único hijo varón, se crió viendo, oyendo y tratando a los amigos más cercanos de su papá, en particular a Hatuey De Camps, que fue el principal propulsor de la candidatura de Salvador en el PRD entre 1976 y 1982...
... Pero también intimó con Fulgencio, con Marmolejos, con Miguel Vargas y con algunos oficiales muy jóvenes que llegaron a la casa como escolta de la familia, como Enriquito Casado Disla, por ejemplo.
... Por eso entra al PRD
Era lógico que “Orlandito” comenzara a hacer vida política en el PRD, algo que incrementó de forma casi febril en la Juventud Revolucionaria Dominicana cuando su padre salió del poder y fue acusado de corrupción y condenado a 20 años de prisión en la primera instancia judicial y también en la Corte de Apelación.
Lo que nadie contempló jamás fue que reaccionara con un golpe de traición a Miguel Vargas --que lo protegió en todos los sentidos, llegando incluso a meter la mano en su bolsillo profundo para resolverle problemas muy graves--, cuando el PRD se dividió siendo él, Orlando, secretario general de ese partido.
Precisamente a ese puesto lo encumbró Miguel cuando terminó el gobierno de Hipólito Mejía en 2004, y Orlando estaba urgido de una posición que le garantizase jerarquía política para protegerse por acusaciones --falsas o reales--, que le llegarían poco después.
La historia de uno de esos problemas involucran al difunto Miguel Cocco...  Y eso sí que da grima contarlo.
... Pésima calidad humana
Lo peor fue que Orlando, por su condición de segundo al mando en el PRD cuando aconteció la división, fue al único dirigente a quien Miguel Vargas llamó para pedirle solidaridad... Y fingió una lealtad que nunca tuvo, mientras pudo hacerlo.
Todavía hoy anda por esas calles de Dios mordiendo la mano que le dio de comer y que lo sacó numerosas veces de los líos en que se metió...
Lo mismo que hace ahora con el presidente Danilo Medina, a quien trata de forma irreverente e irrespetuosa sin tomar en cuenta su condición de Presidente de la República. Al extremo de llegar a decir que Danilo es corrupto y que su gobierno es una vergüenza nacional...
... Cuando la verdad es que si de vergüenza hablamos, “Orlandito” debería ponerse una burka para salir a la calle, al estilo musulmán más antiguo.
Por César Medina ;-
lobarnechea1@hotmail.com