lunes, 24 de octubre de 2016

El inefable Wally

Aunque resulta evidente que el embajador de los Estados Unidos siente desprecio por nuestro país, no deja de sorprender su inveterada actitud inamistosa hacia el gobierno y el pueblo que lo acogió con calidez cuando bien pudo rechazar su designación con el simple silencio diplomático cuando el Departamento de Estado solicitó su placet o agreement para designarlo jefe de la misión norteamericana… Porque razones le sobraban.
La más reciente muestra la ofreció la pasada semana en una extensa entrevista a un programa de televisión. James -Wally- Brewster fue insolente en varios aspectos que vale la pena analizar, aunque dejaré para una próxima entrega el retiro de la visa a Roberto Rosario y sus inaceptables amenazas al sector de la prensa que lo cuestiona. Hoy abordaré sólo lo relativo a su pronunciamiento sobre corrupción y narcotráfi co que con tanta contundencia le respondió el presidente Danilo Medina.
Ante los reproches de Brewster sobre la corrupción, Danilo le pidió que evitara las generalizaciones y que citara los casos específi cos de escándalos en el Gobierno… Y ante la acusación de que la República Dominicana “es el más grande puente de drogas”, le respondió que en todo caso ellos son “una avenida de diez carriles” para la droga, porque si por aquí pasa, es porque allá la consumen.
Nadie en sano juicio puede negar que en el país existen défi cits importantes en materia de lucha contra la corrupción… Décadas de tolerancia y falta de un régimen de consecuencias han provocado que ese fl agelo amenace seriamente el clima de inversión y la sostenibilidad de propio sistema democrático...
Como tampoco nadie puede negar que como consecuencia debilidades institucionales y las escases de recursos el narcotráfi co y el lavado de activos asociados al crimen organizado tienen en vilo la seguridad pública y la paz social.
El problema es la desfachatez conque Brewster aborda esos temas, evidenciando que su interés no es reconocer avances ni hacer observaciones críticas para motivar al país a realizar mayores esfuerzos.
Lo suyo es fuñir…pero con J.
Semejante actitud indigna porque, si es verdad que tenemos esos problemas, ni Brewster ni los Estados Unidos están para hablar tan alto sobre temas en los cuales se conducen sin sentido de colaboración y con irritante doble moral… En materia de lucha contra la corrupción, los Estados Unidos se encuentran a años luz de nosotros, pero no es verdad que los políticos y empresarios estadounidenses están libres de culpa… Y como Danilo Medina pidió que ellos citaran casos específi cos, nosotros vamos a citar los nuestros… …En medio del estercolero en que ha devenido la campaña presidencial estadounidense, se han conocido unos e-mails intercambiados entre ofi ciales del Departamento de Estado con la Fundación Clinton que evidencian cómo amigos del expresidente y contribuyentes de su fundación fueron privilegiados en la distribución de parte de los 10 mil millones de dólares dispuestos por la comunidad internacional para la reconstrucción de Haití, mientras su esposa Hillary fue cabeza de la diplomacia estadounidense.
Empresas que brindan servicios de asistencia y respuesta rápida a desastres fueron recomendadas por el Departamento de Estado para ser contratadas en Haití; una manufacturera surcoreana fue privilegiada con la entrega de un parque industrial al norte de Haití que costó 400 millones de dólares y que hoy usufructúan para vender miles de millones de dólares a grandes corporaciones estadounidenses; y empresas de telecomunicaciones, turísticas y de la construcción, aprovecharon los benefi cios otorgados tanto por la ofi cina de la ONU que dirige Bill Clinton como por el Departamento de Estado en la gestión de Hillary, para expandir sus negocios en Haití y obtener importantes exenciones impositivas en los Estados Unidos… …Todos con una cosa en común: eran empresarios amigos y generosos contribuyentes de la Fundación Clinton… Para demostrar que también “en el norte revuelto y brutal se cuecen habas”. Pero ningún diplomático dominicano va a los Estados Unidos a estrujarle sus debilidades humanas o institucionales en la cara de nadie.
Brewster también se pavonea al acusar al país de ser un puente de drogas, pero obvia que su país es el principal mercado de narcóticos en el mundo… Más de treinta millones de adictos y varios millones más de “usuarios recreacionales” --como les llaman eufemísticamente a los que se dan “sus pases” para pasarlas bien en las fi estas o para rendir mejor en sus labores-- consumen cerca del 70 por ciento de toda la droga que se comercializa en el mundo.
Wally también obvia que después del 11 de septiembre la lucha contra el narcotráfi co internacional dejó de ser una prioridad para los Estados Unidos… Y que la extradición ha dejado de infl igir temor a los capos, a quienes devuelven con todo su poder intacto tras cumplir pequeñas penas de cárcel y pagar, eso sí, grandes multas.
Además de que la mísera asistencia fi nanciera que disponen para la Cuenta del Caribe en comparación con lo que supuso el Plan Colombia y el Plan Mérida ha generado un fortalecimiento de la ruta alterna del Caribe para la droga que busca los mercados del norte… Y así dice Brewster que “no es por falta de colaboración que estamos mal”.
Esa doble moral es lo que más ha molestado del discurso de los Estados Unidos hacia estos países del tercer mundo cuando se trata de narcotráfi co y corrupción… Porque, además, la supuesta cooperación de la que presumen no es real y desinteresada… Está condicionada a sus intereses económicos, comerciales y políticos… ¡… Pero lo peor de todo no ha sido el mensaje, sino el mensajero!
Por Óscar Medina ;-