martes, 4 de octubre de 2016

Bajo el ataque de Matthew

El huracán Matthew ha comenzado a atacar las partes más vulnerables del país y el Gobierno no puede escatimar ninguna medida, por drástica que sea, para proteger la vida de los ciudadanos en estas difíciles circunstancias.
Con ráfagas de vientos con velocidad superior a 200 kilómetros por hora, lluvias copiosas y fuertes marejadas, amplias zonas del país, especialmente en la línea fronteriza, están desde anoche bajo los efectos de Matthew en intensidades que corresponden a las de una tormenta tropical.
En la medida en que Matthew se desplaza lento como una devastadora máquina centrífuga de aguas y vientos, las viviendas más frágiles o endebles se exponen al daño y los ríos se sobrecargan y desbordan, incomunicando poblados y paralizando por completo la vida de esas comunidades.
Tomando en cuenta esta perspectiva, bastante fundada en los registros puntuales de los satélites que vigilan el fenómeno y proyectan su trayectoria paso a paso, el presidente Danilo Medina tomó ayer en la tarde varias medidas de emergencia para que no falte el auxilio en tiempo oportuno a las comunidades amenazadas.
El Gobierno ha sido presto en disponer las medidas de precaución que se aconsejan en casos de gravedad, entre ellas la de evacuar obligatoriamente a los ciudadanos que vivan en lugares de alto riesgo; la de preparar a los hospitales para atender casos de emergencia, y la de dotar a los organismos de socorro de todo lo necesario, para actuar con prontitud y eficacia donde quiera que lo amerite.
Las amplias medidas de precaución solo pueden ser efectivas si los ciudadanos cooperan para facilitarlas y si las instituciones de servicios se organizan para las emergencias, aportando personal voluntario y equipos imprescindibles para las respuestas.
El país tiene que unificarse para defenderse lo mejor posible de Matthew, símbolo de destrucción.