lunes, 5 de septiembre de 2016

¿Constitución para que?

Mientras más se aproxima la hora cero, o los momentos definitivos para escoger los miembros de las altas cortes, la Junta Central Electoral y la Cámara de Cuentas, más nos muestran los políticos y la dirigencia de grupos de la denominada sociedad civil, el poco respeto que tienen a la Constitución y las leyes.
Quedé sorprendido cuando dos recién electos senadores opositores, a la pregunta sobre la selección de los miembros de la JCE y la Cámara de Cuentas respondieron,  uno diciendo que:’’ No es cuestión de Constitución es un asunto de involucrar a todos los partidos y la sociedad civil’’ .
El otro pidió que se ignore la Constitución y los reglamentos internos del Senado para ‘esperar’  que concluyan las discusiones que coordina monseñor Agripino Nuñez Collado con los partidos, y luego proceder a escoger a los miembros de estos organismos. Lo mismo han dicho algunos LÍDERES de la sociedad civil al referirse a cómo y cuándo deben ser seleccionados los integrantes de para las altas cortes. Y si nos acogemos a estos pedidos, de nada servirían las previsiones establecidas por el constituyente, si en vez de respetar las leyes la sustituimos por acuerdos del momento.Todo eso muestra hasta donde llega el interés particular a la hora de poner en una balanza lo que deseamos y lo que tenemos que respetar cumpliendo con nuestras normas legales.
Aunque lo nieguen todos los días,  es evidente que la oposición y sus ‘enganches’ de la sociedad civil  andan buscando la repartición de cargos,  solo que, hasta ahora, no saben cómo lograrlo y tratan de llevar a los peledeistas a una encerrona que les permita a ellos tener el control de todo.
Los senadores a los que me refiero, uno del Este y otro del Norte,  aunque son del mismo partido, tienen posiciones distintas. Uno quiere que se escojan los miembros de los organismos repartiéndolos entre los partidos y la sociedad civil, y el otro pide que se espere lo que se decida con Agripino. Ambas posiciones violatorias y por tanto inaceptables.
La forma de escoger los miembros de la JCE, la Cámara de Cuentas y las altas cortes esta ya establecida.
Los plazos también. Porqué inventar o buscar fórmulas de aposentos que incluyan estamentos no contemplados? Algunos de la sociedad civil hablan de escoger - ‘apartidistas’ -, pero se sugieren ellos mismos y sugieren personas que todos sabemos que lo único que son es ‘anti-peledeistas’, porque su identificación partidaria nadie la pone en duda. Claro, no creemos que el PLD debe controlar esos organismos, pero tampoco la sociedad civil o los empresarios vestidos de mansos corderitos y defensores de los más humildes.
 Me llama la atención que legisladores,  llamados a proteger la Constitución, traten esta como un viejo pedazo de papel y aboguen porque se ignoren sus mandatos para buscar conciliábulos entre grupos para integrar las altas cortes y los demás organismos. Si de eso se trata... ¿Para qué constitución?  Que se respete nuestra Ley de leyes. Que se cumplan los plazos de elección de las altas cortes y que gobierne quien ha recibido el mandato DEMOCRÁTICO del soberano. Si no lo hacen bien y no nos satisfacen en menos de tres años tenemos el poder para sustituirlo.
Por Tomás Aquino Méndez ;-