miércoles, 3 de agosto de 2016

La caída de Hillary en las encuestas

Cedo el espacio de ‘El Roedor’, a José Café, desde Barcelona, que puntualiza acerca de baja de Hillary en las encuestas (a.u.).  
“El periodista César Medina escribió en su columna dominical Tocando La Tecla, que el “vozarrón de Donald Trump rompe cualquier estrategia de comunicación”, y yo agregaría que también revienta cualquier táctica política.
1.- No está siguiendo los fundamentos de la política
A Hillary Clinton le ha perjudicado el no encontrar la manera de acusar a Trump de racista sin defender a los mexicanos, oponerse al muro ni a la acogida de refugiados sirios.
La aplicación de la solidaridad internacional es válida cuando se ostenta el poder, pero lo que vende en las urnas es el nacionalismo, sin importar cómo se interprete. El más reciente ejemplo es el triunfo del Brexit por encima de cualquier interés económico y social.
2.- El cuerpo a cuerpo con Donald Trump
En política, quien lleva la delantera debe evitar los encuentros frontales con cualquier oponente porque de hacerlo estaría mostrándole su auditorio donde éste no tendría nada que perder y mucho que ganar.
Los estrategas demócratas obviaron ese principio y decidieron lanzarla al cuerpo a cuerpo con Donald Trump prematuramente. Tampoco vieron que Hillary lo aventajaba en las encuestas con 24 puntos, cifra que podría ser un tope a partir de la cual solo se podía bajar. Y mucho menos escucharon a los analistas diciendo que no importara cuán lejos estuviera de su rival, éste la iba a superar una vez sonara el disparo de la carrera final hacia la Casa Blanca.
El 21 de junio la tiraron al ruedo con un discurso previamente distribuido a la prensa anunciando que iba a exponer su programa económico.
3.- Contenido era “descuartizar” a Donald Trump
Lo compelía a presentar sus declaraciones de impuesto sobre la renta. También lo etiquetó de racista, machista, narcisista, egocéntrico, prepotente, delirante y de confundir a la gente con sus promesas vacías.
La estrategia no funcionó porque los analistas reaccionaron inmediatamente comentando que debió aprovechar la oportunidad servida por la audiencia televisiva para anunciar su programa económico, en vez de concentrarse en Donald Trump.
4.- Reacción de Trump
Tiempo antes de esa intervención de Hillary, ya Trump había hecho algunos comentarios machistas, los cuales enmendó al percatarse de que se había equivocado. Para no ir a más, se mantuvo solamente echándole en cara su presunto mal desempeño como gestora de la política exterior de Obama y, citando a Bernie Sanders, afirmaba que carecía de la capacidad de discernimiento necesaria para ser presidenta de los Estados Unidos.
Pero al día siguiente de esa exposición procedió a subir el tono de sus expresiones contra ella y comenzó a llamarla “Crooked Hillary”.
5.- Las encuestas y la convención y el tongo
La decisión del FBI de interrogarla con relación al escándalo de los emails y, después, su absolución de cargos por parte de ese mismo departamento y la abogada del gobierno marcaron el inicio de su caída en picado en las encuestas.
De estar sobrada con más de 20 puntos por encima de Donald Trump, llega a convención con una ligera desventaja frente a este. Las últimas 8 encuestas más reputadas le dan ventaja al billonario en 5 y a Hillary en 3 de ellas. Además, él la supera ampliamente en aspectos claves como la economía, el terrorismo y la política exterior.
Aparte del mazazo de las encuestas también está desmoralizada por la filtración de más de 19,000 correos electrónicos que demuestran que su partido intentó hacerle un tongo a Bernie Sanders.
6.- El Vicepresidente.-
La selección de un católico solidario con los latinoamericanos y abogado especializado en derechos civiles como Vicepresidente, puede dar lugar a diferentes interpretaciones. Una podría ser que Hillary está fuerte con esa comunidad y quiere asegurar esa plaza. Otra sería que no está tan fuerte como aparenta y quiere ganárselos.
Una tercera sería que la religión, especialidad y bagaje del escogido estaría sugiriendo que los latinos no están siendo justamente tratados por el sistema americano y, por lo tanto, precisan de compasión.
En todo caso no importa cuál sea la intención de los demócratas o los republicanos con los latinos, lo que necesitan es respeto, tal como lo pidió Beyoncé para los afroamericanos”. (Se escribió una semana antes  de la Convención Demócrata de Filadelfia, a.u.).
Por Aristófanes Urbáez ;-