miércoles, 3 de agosto de 2016

Collado y Pacheco

David Collado y Alfredo Pacheco
NI AISLADO NI RUTINARIO.- La escogencia de Alfredo Pacheco como vocero del bloque de diputados del Partido Revolucionario Moderno, no puede verse como un hecho aislado o rutinario, e incluso democrático y transparente. La democracia, si la dejan funcionar, fluye sola, o aparentemente sola, pero nunca tan sola como puede ser la impresión del caso. El amarre evidentemente lo hizo, pero ¿fue ahora o estaba establecido de tiempo atrás? Nadie ya lo recuerda, pero hubo un acuerdo político que empezó en el barrio, y cuando no se sabía el destino del partido, si PRD o PRM, y que involucró a más gente.
Pacheco logró su diputación, pero David Collado su alcaldía, y de paso Digna Reynoso se convierte en la segunda de abordo en el ayuntamiento de la capital. La historia es secreta, pero no tan secreta, y un día habrá de revelarse, pues en tiempo de celulares inteligentes, que suman, restan, dividen y multiplican, Collado y Pacheco usan ábaco. La sabiduría de los tiempos no puede equivocarse, y no siempre la comodidad rinde beneficios. Por lo menos no en política…
QUID PRO QUO.- En el PRM podría ser la primera, pero no la única creación de mayoría con resultados. Collado y Pacheco construyeron su mayoría, y esa mayoría que –insisto– se originó en el barrio, e hizo la faena en el partido, tiene vasos comunicantes hacia afuera. Además de fenómeno, tiene trascendencia. Habrá que ver ahora como se juega el Consejo Nacional de la Magistratura. Faride Raful aspira al puesto que le corresponderá a la oposición, y como si una cosa fuera con la otra, declaró desde hace días su apoyo a Pacheco como vocero. La jugada, convenida o no, fue inteligente. Te adelanto ahora, tú me cumples después. Visto adentro, que afuera, en la calzada, es otra cosa. Si eres vocero, por el momento es suficiente, y el espacio del CNM queda libre y a mi disposición. Mucho más que no debe olvidarse que Raful es mujer, fue ampliamente votada, por lo que representa y merece representar. El vocero aquí es vocero, pero en otras democracias o congresos sería líder de mayoría o de minoría. En la presente circunstancia Pacheco viene siendo líder de minoría…
MAYORÍA, LÍDER, POSICIÓN.- Abran los ojos y vean bien el panorama, que se conocen los actores y el teatro, pero no la obra. Hablo de mayoría, y hablo de líder, y hablo de ocupar posiciones. Collado, Pacheco y Raful. En la reunión de los diputados estuvieron las autoridades del partido y representantes de los líderes del partido y potenciales candidatos del 2020. Esto es, gente con calidad, con cantidad, con intereses y proyectos definidos. Esa presencia y el resultado pueden llevar a creer que daban su consentimiento al cometido, y que todo anda a pedir de boca. Cuidado, que con las nuevas señalizaciones el que se pasa en rojo, se queda en rojo. No se pueden pisar las rayas, ni afectar las intercesiones. Habrá que conocer la reacción íntima a lo que se va dando. Como lo ven Luis Abinader e Hipólito Mejía, al igual los que dirigen los hilos desde fuera. La madeja se sabe que es madeja cuando se empieza a desenrollar, una tarea en la que son muy hábiles los gatos si el hilo alcanza al piso. El que se quedó fuera fue Yayo Sanz, que fue parte del propósito hasta que Alberto Atallah se le cruzó medio a medio en el camino…
NO MÁS PRD.- Todo quedó bonito el martes, y aparentemente muy institucional. El PRM olvidándose de ser PRD, y ¡qué bien! Pero que nadie se duerma, que no se ciñan los laureles, que nada peor que una reacción tardía. Mayoría, liderazgo, proyecto y circunstancia no podrán convivir mucho tiempo. Sugiere autonomía, provoca independencia, y las tentaciones del demonio nunca cesan. Creo saber, pero estoy adivinando. Aunque el que tenga por costumbre llevar cartones ajenos, sabe que no todas las fichas están colocadas en su lugar. O por lo menos recuerda que en el Bingo de la Feria no se jugaba igual que en el Bingo de la 27. El mismo cuadro, y también las piezas, pero de por medio estaban las cábalas, y estas no se comportan de la misma manera en todos los escenarios. Las mayorías que se forman en el barrio, los liderazgos que se originan fuera del partido se conducen con unos derechos y unas libertades difíciles de controlar. Mucho más si se recuerda que no existen normas, o que no tienen arraigo, y por tanto, poco acatadas. Cuando no hay disciplina, se impone el lo que me dé la gana…
Por Orlando Gil ;-
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