domingo, 3 de julio de 2016

El poder del pueblo

Cuando del Congreso Nacional emana una ley y el Poder Ejecutivo la promulga es para que la cumplamos todos los ciudadanos.
No importa si usted votó en contra de los legisladores y el presidente de ese momento. A ellos, según el sistema politico nuestro, los votantes transferimos el poder para que nos representen. No pueden entonces, grupos minoritarios pretender imponerle al Legislativo y al Ejecutivo ninguna acción o decisión. Claro, a la minoría hay que escucharla y hasta asumir algunas de sus propuestas, pero no significa transferirle el poder.
Por ejemplo, está en el debate la designación de los miembros de la Junta Central Electoral.
Esa decision es competencia de los senadores. Según la ley, solo ellos están facultados para seleccionar a los miembros de ese organismo.
No quiere eso decir que no escuchen sugerencias de otros sectores y partidos politicos, de donde vienen ellos mismos.
Pero no puede, ninguna otra entidad, por mas dinero que reciba de Estados Unidos, la USAID, Unión Europea u otro organismo o país, amenazar, acusar e imponer reglas distintas a las leyes y disposiciones existentes.
Acaba de concluir un pro ceso electoral en el que más del 70% de los dominicanos fue a las urnas. De ese porcentaje un 62% decidió quien tiene que ser su Presidente, y quienes deben ser sus senadores, diputados, alcaldes y regidores. A esos que fueron seleccionados tenemos que reconocer como nuestras autoridades desde el 16 de agosto próximo. Si la mayoría nos equivocamos, tenemos cuatro años para rectificar y respaldar a otro ciudadano. Ese es el sistema que nos rige. No puede el sector perdedor crear un ambiente de inestabilidad y desconfianza. No puede pretender imponerse por la fuerza. Si los senadores, diputados, el Presidente de la República. los alcaldes y regidores provienen de partidos politicos ¿cómo pretender que no sean politicas sus decisiones? Lo que si tenemos que reclamarles es que escojan personas honestas, confiables, respetuosas y sensatas, que las hay en cada estructura partidaria. Si no se cumple la ley y se actúa por presión de sectores, entonces este país va por muy mal camino.
No es cierto que haya colapsado el sistema politicoelectoral.
Que sepan los legisladores que nunca habrá una decisión, ninguna, que sea acogida, por el cien por ciento de los ciudadanos. Siempre habrá alguien que se oponga, por muy juiciosa, sensata o positiva que esta sea.
Todos somos responsables de que este país siga viviendo en paz y trillando el camino del desarrollo. Basta ya de declaraciones y acciones insensatas.
Por Tomás Aquino Méndez ;-
tomas.mendez@listindiario.com