martes, 19 de julio de 2016

Al 911 también le rebotan los pacientes

El servicio tiene dos trabas: la inexactitud de los usuarios que dan las direcciones y la falta de camas en los hospitales
Existen tres elementos que son claves para activar el Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911. El primero, que el evento esté poniendo en peligro la vida o los bienes de un ciudadano. El segundo, que esté sucediendo en el instante y, por último y muy básico, que quien llama sepa bien la dirección que da.
El 911 acciona con varias instituciones y cuando estas no funcionan afecta la eficiencia del sistema. Que en un hospital no haya camas disponibles para atender a un paciente que llega en una ambulancia son de esas situaciones que los choferes de unidades viven de vez en cuando y que la viceministra de la Presidencia y vocera del sistema, Zoraima Cuello,
...

confirma: “es cierto que a veces los hospitales no tienen capacidad para recibir una ambulancia”.
Y este dato, fue alertado primero por una usuaria de las redes sociales, Henriette Wiese Sánchez, cuando contó a este diario su positiva experiencia al usar el 911. “Le salvaron la vida a mi esposo. Llegaron en menos de 10 minutos y ya tenían su historial médico porque en lo que se trasladaban otro de la línea telefónica me iba preguntando. Lo malo fue en las clínicas que no había espacio o no querían recibirlo sin un depósito grande, a pesar de tener seguro”.
La falta de camas también fue narrada, en detalle, por un chofer de ambulancia del 911. “Amanecen tres y cuatro unidades en los hospitales públicos porque no hay cama y ellos (los médicos) lo atienden en la misma camilla de la ambulancia. Eso está pasando mucho, he sabido amanecer en (los hospitales) Moscoso Puello, Padre Billini y en el (Salvador B.) Gautier”, dice este chofer de 35 años que prefiere no decir su nombre.
Desde el Sistema de Emergencia también existen las quejas para los ciudadanos, porque si antes las llamadas molestosas al 911 eran su fatiga más grande (continúan ocurriendo, en las últimas dos semanas hubo 72 sentencias relacionadas a ellas, según confirma Cuello), la inexactitud de las direcciones para llegar al evento es otro tremendo dilema del 911. Y esta queja va en escala: Desde Cuello, pasa por el director de Operaciones, Luis Ferrand, y termina en José (nombre ficticio), que es el chofer de ambulancia.
“Un asunto clave que afecta la llegada (de las unidades de emergencia) es el tema de la señalización… Tenemos muchos problemas con la localización de los puntos, sobre todo en los barrios populares”, explica Cuello.
La sede del 911 está ubicada en la avenida Abraham Lincoln #69. En los dos años que tiene esta institución, dependencia del Ministerio de la Presidencia, ha atendido 88 mil 311 casos de condición crítica de salud, seguido por accidentes con 57,490, agresiones físicas, con 43,132 y violencia doméstica, con 41,015 llamadas, entre otras emergencias. Este sistema tiene bajo su disposición 5 mil policías, 1,200 paramédicos, médicos y técnicos en transporte sanitario, mil agentes de la Autoridad Metropolitana de Transporte (Amet), 500 bomberos y 200 en el servicio de la Comisión Militar del Ministerio de Obras Públicas.
“Una emergencia no solo es de salud. Cuando una persona la están atracando es una emergencia, cuando hay un robo en proceso es una emergencia, un incendio es una emergencia, un accidente de tránsito es una emergencia”, explica Cuello, para dar a entender por qué el 911 está compuesto de tantos tentáculos institucionales.
Todo el Sistema 911 del Gran Santo Domingo cuenta con un total de 75 ambulancias (65 básicas y 10 avanzadas), lo que implica que, según sus cálculos, la disponibilidad es una ambulancia por cada 50 mil habitantes. La OMS recomienda una ambulancia por cada 25 mil habitantes. Cuello afirma que con el personal que se trabaja es suficiente.
Para distribución de estas unidades se ha tomado en cuenta la cantidad de eventos e incidencias por zonas, es decir, a mayor nivel de incidencias y eventos, mayor cantidad de ambulancia se ubica en determinada zona. Por ejemplo, la zona de La Caleta y Boca Chica tiene mayor cantidad de ambulancias disponibles.
La responsabilidad del usuario
Luis Ferrand, que dirige el departamento de recepción de llamadas, pone de ejemplo muchísimas situaciones por las que la gente llama, sin ser necesariamente un evento que amerite atención del 911. Y pone de ejemplo varios casos: si en un atraco le arrebataron el celular a una persona y el individuo no está ahí, ya no hay una emergencia, sino una denuncia. “Pero si el agresor está a la vista, sí es una emergencia porque podemos enviar directamente la patrulla para que los efectivos policiales hagan su trabajo”, apunta. “Si tu niño no respira, si se cayó y está inconsciente, una cortadura en la que haya perdido un miembro. Esas son las diferencias que hay que hacer para que la ciudadanía, al momento de llamar, sepa que tiene una emergencia”, subraya.
Zoraima Cuello es muy clara cuando dice que desde el 911 prefiere tomar el riesgo de ir por nada, antes que desestimar un traslado. “Te pueden llamar y magnificarte la situación y uno por teléfono entender que se requiere un traslado, y al final cuando vas al lugar no necesariamente lo requiere. Pero nosotros optamos primero por trasladar la persona a dejarla. Por el beneficio de la duda es mejor que no se te muera una persona porque pensaste o entendiste que no ameritaba un chequeo profundo”, explica.
Una respuesta que tarda entre 12 a 15 minutos
El 911 organiza sus unidades vehiculares y su personal en la calle por cuadrantes, que son básicamente espacios geográficos delimitados en los que tiene una cantidad de ambulancias y agentes a su disposición para la respuesta. Estos sistemas, de acuerdo con la viceministra Cuello, están capacitados para dar respuesta en espacio de 12 a 15 minutos, que es el parámetro internacional.
Esta respuesta puede verse afectada por la disponibilidad de las ambulancias en ese momento, por la falta de señalización de las calles o que el usuario no ha sabido dar una dirección.