miércoles, 15 de junio de 2016

Trabas en emergencias si no llevan seguro o dinero

 
Una paciente se registra en un centro de salud
 para recibir atención de emergencia. Los altos
co-pagos por consulta que cobran los especialistas,
los tiempos de espera y los largos períodos de las
citas, ha traído como consecuencia que cada vez
más pacientes, con problemas médicos simples,
acudan a las emergencias en busca de atención,
saturando y presionando aún más esos servicios.
¿Qué Seguro tiene?
A marzo pasado, el CNSS reporta que 68.5 por ciento de la población dominicana está afiliada al Seguro Nacional de Salud.
Santo Domingo;- Aunque la ley General de Salud establece que se obligatoria la atención de emergencia, sin exigir depósitos ni anticipos, en la práctica una gran parte de los centros privados continúan pidiendo un depósito o el carné del seguro del paciente antes de atenderlo.
María lo comprobó recientemente. Su madre sufrió una caída y sin pensarlo salió corriendo a una clínica cercana. Al llegar, antes de evaluarla, le preguntaron ¿qué seguro tiene? y en ese momento se acordó que en medio de la preocupación y la prisa había olvidado el carné.
Su madre empezó a ser atendida, bajo su compromiso de que en un momento llegarían con la tarjeta. Historias de pacientes, con menos suerte que María, se escuchan a diario.
Yajaira sufrió un accidente de motocicleta, la hermana Raisa la llevó a un hospital del modelo de autogestión, pero no fue atendida hasta que la ARS no aceptó el ingreso. Su hermana pedía que la atendieran hasta que el seguro respondiera, pero no la escuchaban. Dice que desde entonces está convencida que el “signo de peso está primero en los servicios de salud del país”.
Otra vivencia es la de Elizabeth, quien llevó su hijo accidentado a un centro de salud privado, donde le exigieron un depósito de 5,000 pesos, los cuales no tenía en ese momento. No le dieron ni siquiera los primeros auxilios, por lo que ella tuvo que sacarlo de allí y llevarlo a otro, tras hacer una parada en busca de dinero.
Quejas
Informes de prensa indican que las quejas y denuncias por falta de atención son frecuentes en la Dirección de Información y Defensa de los Afiliados (DIDA).
El año pasado, esa entidad registró un total de 1,296 quejas de afiliados por cobros y prácticas indebidas en centros de salud a nivel nacional, un incremento de alrededor de 100% respecto al año anterior. En el 2014 registro 621 quejas de ese tipo.
Co-pago
En los últimos meses, los centros médicos han ido asumiendo la disposición emitida por las autoridades del sistema de no cobrar co-pagos o diferencias por la atención de emergencia.
Esto junto a otras realidades, como los altos co-pagos por consulta que cobran los especialistas, los tiempos de espera y los largos períodos de las citas, ha traído como consecuencia que cada vez más pacientes, con problemas médicos simples, acudan a las emergencias en busca de atención, saturando y presionando aún más esos servicios.
“El niño tiene fiebre, lo traje  aquí, porque me quiero ahorrar los 500 pesos de diferencia que debo pagarle al pediatra por la consulta”, repetía una madre mientras la doctora del servicio de emergencia le insistía que debía llevarlo a consulta.
De acuerdo al doctor Julio Amado Castaños Guzmán, presidente del Patronato del Hospital General de la Plaza de la Salud, las principales causas de visita a la sala de emergencias en el país están relacionadas con fiebre, traumas, dolor abdominal, dolor de pecho, diarreas y trastornos respiratorios, que puen ser facilmente atendidos en consulta externa.
Cobertura
El pasado 9 de mayo, la Ley 87-01 que crea el Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS) cumplió 15 años de promulgación. De acuerdo al informe que presenta al respecto el Consejo Nacional de la Seguridad Social (CNSS) a marzo de este año la afiliación al Seguro Familiar de Salud (SFS) es de 68.5 por ciento, para un incremento de dos millones 270 mil personas en los últimos cinco años.
El régimen Contributivo, que protege a los trabajadores del sector público y privado formal y sus familiares, tiene una afiliación a esa fecha de tres millones 580 mil personas, con 394 mil nuevos trabajadores cotizando para un total de un millón 619 mil trabajadores.
En el régimen Subsidiado, que establece la protección de las personas más vulnerables, con ingresos inferiores al salario mínimo vital, la afiliación a marzo de este año es de tres millones 271 mil personas registradas en el Seguro Nacional de Salud (Senasa), que es la ARS estatal.
El informe indica que la inversión del Estado y del sector privado creció al pasar de 49 mil 415 millones de pesos en el 2011 a 79 mil 52 millones de pesos en el 2015.
En el público, la inversión en protección de la población pasó de RD$15,631 millones a RD$29,250 millones. Indica que al 2015 el aporte público y privado para el SDSS correspondió al 2.5% del PIB y para el primer trimestre del 2016 fue superior a los RD$21,000 millones.
ATENCIÓN POR WHATSAPP
El nombre de la ARS a la que está afiliado es
la primera pregunta que recibe el paciente
cuando llega a una emergencia privada en
busca de atención médica y luego se le pregunta
el motivo de la visita. Las denuncias de denegación
de servicios o falta de atención oportuna, en
espera de respuesta de la aseguradora, se
presentan con frecuencia entre usuarios de esos
servicios.
La dirigente de enfermería Francisca Peguero dice que al no cumplir el sistema hasta la fecha con el requisito de la universalidad, como manda la ley, ha llevado a dividir aún más la atención de salud que se brinda en el país.
Asegura que hasta en los hospitales la tarjeta de seguro hace la diferencia. “Al que tiene seguro Senasa se le da prioridad, si se desocupa una cama ese entra primero a internamiento, también se le prioriza para las analíticas y los estudios”, señala.
En las clínicas, asegura, contratan personal con poca capacidad para pagar menos, dando en ocasiones paso a una atención por whatsApp.
Cuenta que hace dos meses su hijo sufrió una lesión en un tobillo y lo llevó a una clínica. Se le hizo radiografía y  salió con esguince. El joven médico de servicio vio la imagen y le dijo que todo estaba bien, pero previamente había tomado una foto a la imagen y al parecer se la mandó al especialista. Cuando recibió respuesta, entonces le dijo lo contrario, que había que inmovilizarlo y enyesarlo. “En ese momento, cogí mi muchacho y me fui para el Darío Contreras”, agregó.