martes, 28 de junio de 2016

Tanto cariño que confunde

Cuando “los vientos soplaban” empujando a Leonel Fernández a la casi segura candidatura presidencial, el pandillerismo mediático se lo quiso comer vivo mientras encumbraba al Presidente Danilo Medina más allá de la estratosfera convencido de que no habría reelección y el 15 de mayo hallaría al PLD vulnerable y satanizado.
¡Las vueltas que la da la política!: el tiro salió por la culata… Y como tantas veces se ha dicho rememorando el cuento de Bosch, corrieron delante del toro que no era y los corneó el toro que era; el candidato terminó siendo Danilo y los resultados los conoce todo el mundo, los apabulló en proporción de tres a uno.
Ahora el malo es Danilo, que lo quiere todo; Leonel es el bueno, que no tiene nada… Y vuelven a cometer el mismo error, confunden el objetivo, los enceguece la mediocridad política, la falta de visión, el odio, la envidia, la inmadurez, el inmediatismo, la extemporaneidad de una brega electoral que acaba de terminar.
No aprenden de sus propios errores, vuelven a extraviar el punto de mira, apuntan a Danilo cuando el blanco es Leonel, de la misma forma en que apuntaron a Leonel cuando el blanco era Danilo. No pegan una en la pandilla mediática ni siquiera mirando hacia adentro de sus propios intereses… … Porque en el proceso pasado se la jugaron inicialmente con Hipólito cuando “la viga” era Abinader, y ahora están con Abinader cuando el candidato en el veinte será Mejía. ¡Sí, el mismo Hipólito de siempre¡ … Y esta vez no sólo será candidato frente a Leonel sino que tiene posibilidad de ganar.
¡… Así como suena!
Sólo un mandato de la providencia evita que Hipólito sea candidato de un gran bloque opositor en las próximas elecciones. No lo fue ahora de forma muy inteligente --no quiso serlo, y lo anticipó con mucho tiempo--, cuando vio que Danilo marchaba irremisiblemente a la reelección.
“… Si Danilo es el candidato, me voy a Gurabo a sembrar yuca”, fueron sus palabras en una canchanchanería televisiva a la que fue meses antes de la convención de su partido, de la que todo el mundo sabe se retiró tranquilo, sin decirlo, y recogió sus tropas “para que el muerto se le pegue a Luis”. Como ocurrió.
Ahora será distinto, porque el candidato del PLD será Leonel. Y a Leonel, él, Hipólito, le tiene tirria; ese es un pleito viejo que tendrá una segunda parte, en el 2020. Y, esta vez, Leonel lleva las de perder… … Porque la gente está cansada del PLD que entonces cumplirá 20 de los últimos 24 años en el poder, y los últimos dieciséis corridos… ¡Y eso, compañero, no lo soportan ni los propios peledeistas!
¿Cómo aguantar la risa…?
Es risible la actitud de la pandilla mediática… Los mismos individuos que le hacían coro a Danilo antes de definirse el tema de la reelección y decían que Leonel era epítome de la maldad --¡Oh, Dios! ¿Comprende?--, andan hoy satanizando al propio Danilo y alabando a Leonel.
Parecería que no tienen cabeza --como los mojones que avisan los kilómetros--, para proyectar el curso de un ejercicio político tan predecible como el nuestro… ¿… O es que la mediocridad les obnubila los sentidos para confundirse otra vez con los toros de Juan Bosch?
Por César Medina ;-
lobarnechea1@Hotmail.com