lunes, 6 de junio de 2016

La dialéctica acecha en el PLD

¿DÓNDE CAERÁ EL PREMIO?.- La apuesta no es muy arriesgada, pero ninguna lotería es cierta hasta que no cantan los números y se conoce el verdadero ganador. ¿En cuál de los partidos llamados mayoritarios estallará la crisis post-electoral? Nadie debe extrañarse de la intriga, pues esa crisis a posteriori es parte del todo incluido electoral. En el PLD se hizo norma y costumbre en los tiempos de Juan Bosch que después de unos comicios nacionales a la dialéctica le diera con hacer una de las suyas.
Las expulsiones o deserciones eran las consecuencias naturales de un mal desempeño. Las derrotas eran como un “naciito” y era necesario, como cura, reventarlo. Esa parte de la historia ya no se recuerda, y no tiene sentido recuperar una memoria mala, pues en el caso de los peledeístas no es verdad que todo tiempo pasado fue mejor. Además, los que se fueron o  fueron obligados a irse volvieron en las horas de poder y les reconocieron sus fueros y principalía. La misma familia, solo que bajo un techo mejor protegido y una casa más cómoda. No obstante, la dialéctica los sigue acechando, y ahora, porque igual tiene atraso, podría hacer una de las tantas...
SUTILES, PERO VISIBLES.- Leonel Fernández hizo campaña por Danilo Medina, y la hizo sutil, pero visible, de manera que nadie pudiera sacar en cara su ausencia. Dijeron que salió a la calle a defender las plazas en manos de sus seguidores que eran senadores y diputados. Aunque ahora se atribuye a sus preferidos  las derrotas sufridas por el PLD en determinadas demarcaciones. En  particular Puerto Plata y Distrito Nacional. Francis Vargas y Roberto Salcedo. Incluso con Salcedo anda un chisme de esos que nunca se consumen y que cada cual cuenta a su modo. Sin embargo, lo de Puerto Plata se explica con el diputado José Paliza y su sociedad con el PUN, y el PUN con todo y con todos menos con el gobierno, que lo excluyó de la alianza. La malicia, si la hubo, no fue del sector Danilo Medina. Con Salcedo tampoco hay misterio. Ahora todo observador de la escena política de la capital coincide en la razón de que Salcedo no retuviera  la más importante alcaldía del país. Es más, habría que preguntarse por qué Salcedo se entregó tan rápido, y tal vez si entre David Collado y su oponente hubo algún encuentro previo a las votaciones...
QUE NO SE DEJE CAER.- Leonel Fernández no solo hizo campaña a favor de Danilo Medina, sino que escribió un artículo en este Listín Diario contextualizando el nuevo triunfo del PLD. Libre de toda sospecha, pues. Sin embargo, antes de que la dialéctica haga de las suyas, uno de sus seguidores empieza a dar coces contra el aguijón. Algunos se hacen los zoquetes y aparentan no entender la razón de apresurar la lucha entre Fernández y Medina, y no se dan cuenta de que por el momento se trata de otra cosa. El personaje, que es un hombre de anillo (y vale recordar su campaña cuando aspiró a senador), tiene su propia estrategia. Es con Fernández, pero no necesariamente por mandato del líder. Esto es al menos lo que se saca en claro cuando se habla con otros seguidores del expresidente. “Esas son cosas de fulano” -“Pero tú sabes que él es así” -“El mayor de sus encantos es recordar que don Juan le llamaba La Mula, por terco”. Aunque en el caso estaría siendo coherente. No quiere que Fernández se deje caer, o lo dejen caer...
LIMPIO DE TODO MAL.- Sólo basta con recordar meses atrás, antes de las elecciones, cuando demandaba como cosa de vida o muerte de la reelección que llamaran a Leonel Fernández. Quería que se le rindiera pleitesía a su líder, ignorando a su conveniencia que el candidato Danilo Medina no necesitaba de nadie en especial, que tenía por anticipado votos suficientes, y lo que por igual era importante: los senadores y diputados y alcaldes de la tendencia del presidente del partido estaban integrados y trabajando por su causa. La suya, particular, personal, y la del jefe de Estado en su papel de candidato. Pues nada, que como quiera todos los caminos llevaban a Roma, y se abrió un tercer frente. De una vez se vio el propósito, la intención, la malicia. No era tanto que se incorporara a la campaña, porque su concurso era necesario, vital, clave. Lo que se quería, lo que se buscaba, lo que era importante era que volviera a la calle, y en medio del fragor recuperara lo que había perdido. Como el objetivo ya no era él, sino el presidente Medina, podía disimularse entre la gente. Lo que al parecer logró...
Por Orlando Gil ;-