viernes, 13 de mayo de 2016

Una observación confiable

Las misiones de observación de la OEA, Unasur y Parlasur tienen varios días en el país siguiendo muy de cerca el montaje de las elecciones. Los ex presidentes colombianos Andrés Pastrana y Ernesto Samper y el ex-canciller argentino Jorge Taiana están también muy atentos a los planes que se urden para descalificar el proceso electoral.
Muy pendientes, además, han estado los jefes de misiones diplomáticas acreditados como invitados especiales, al igual que organismos multilaterales y entidades de la sociedad civil para certificar lo que se prevé como una de las elecciones más tranquilas de América Latina.
Que en los últimos días se hayan escuchado “ruidos molestosos” tratando de enrarecer el ambiente es entendible, como lo es también el pataleo de los grupos opositores que se sienten derrotados antes de llegar a las urnas. En todas las elecciones surgen voces discordantes cuando los resultados son previsibles.
Afortunadamente en nuestro país las elecciones son rutina de una democracia que pasa del medio siglo y en cada proceso electoral hemos avanzado hasta convertirnos en referente regional. Van 21 elecciones --entre presidenciales y de medio término--, desde la caída de la tiranía de Trujillo en 1961.
En esos 55 años la República Dominicana ha superado traumas de toda naturaleza para consolidar su democracia, desde el Golpe de Estado de 1963 que provocó la revuelta armada de 1965 y la consecuente ocupación militar norteamericana, pero en 1966 el sistema electoral tuvo su reinicio para no retroceder jamás...
.... Lleva medio siglo
La República Dominicana exhibe la democracia electoral más antigua de América Latina, junto a Costa Rica, con 50 años sin interrupciones.
Desde 1966 nuestro país ha celebrado elecciones cada cuatro años para escoger al Presidente y Vicepresidente de la República, e indistintamente ha organizado también cinco elecciones de medio término para elegir senadores, diputados, síndicos y regidores.
Los tres tramos de elección vuelven a juntarse en los comicios del domingo en atención a la reforma constitucional de 2010. Será la única vez que esto ocurra porque en lo adelante se organizarán el mismo año pero las congresuales y municipales se celebrarán dos meses antes que las presidenciales.
Como parte de esa tradición la República Dominicana se ha convertido en uno de los países de mayor participación electoral de la región con una abstención promedio del 26 por ciento. Hay países donde la abstención excede el 80 por ciento de los registrados en el padrón.
Debido a la solidez de nuestro sistema electoral, algunas entidades --fundaciones internacionales que velan por la democracia regional, como el Centro Carter--, no envían observadores a las elecciones dominicanas por considerarlo un gasto innecesario en una democracia adulta.
Las cadenas de EE UU
Las principales cadenas de la televisión norteamericanas no dan cobertura especial a las elecciones dominicanas, ni siquiera las que transmiten en español desde Nueva York, Miami, Los Ángeles, Atlanta...
Glenda Umaña, figura legendaria de los telediarios hispanos en los Estados Unidos, explicaba hace unos días la razón por la que las elecciones dominicanas no están en las agendas de las grandes cadenas de noticias para cobertura especial:
“... Porque no tenemos indicadores de que las elecciones dominicanas puedan transformarse en conflicto ni escándalo público, la prensa internacional ha ubicado este proceso dentro de una normalidad que no amerita cobertura especial”..
Hay quienes dicen que estas elecciones han sido muy aburridas... Por suerte.
Por César Medina ;-
lobarnechea1@hotmail.com