jueves, 5 de mayo de 2016

Moliné deja hoy atrás encierro de 20 años y regresa a su casa

PENA CUMPLIDA
Moliné deja hoy atrás encierro de 20 años y regresa a su casa
SU FAMILIA JAMÁS LO ABANDONÓ DURANTE DOS DÉCADAS TRAS BARROTES DE PRISIÓN 

Santo Domingo;- Cuando el reloj marque las 12 del día de hoy, jueves, Juan Manuel Moliné Rodríguez terminará de cumplir su condena de 20 años de prisión por la muerte del niño José Rafael Llenas Aybar, y podrá regresar al seno de su familia, que no lo desamparó desde que ocurrió el crimen en el año 1996.
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La decisión emitida por el juez de la Ejecución de la Pena de San Cristóbal, Willys Jesús Muñoz, será llevada al Centro de Corrección y Rehabilitación de Najayo-Hombres, donde se ejecutará la orden de libertad de Moliné Rodríguez, al cumplirse la totalidad de la sentencia que le fue impuesta.
Gran parte de la sociedad dominicana está a la expectativa de la salida de prisión de Moliné Rodríguez, que cierra este capítulo de un caso que muchos consideran, especialmente los dolientes, jamás será olvidado.
Los actores en el proceso 
El entonces juez de la Sexta Cámara Penal del Distrito Nacional, Julio César Canó Alfau, condenó a Moliné Rodríguez, junto a Mario José Redondo Llenas, quien fue sentenciado a 30 años de prisión por la muerte de su primo Llenas Aybar, de 11 años de edad, un preadolescente que entonces sonreía a la vida. La sentencia fue dictada el 28 de mayo de 1998.
En torno al caso, el tribunal ordenó en esa ocasión desglosar el expediente en cuanto a los acusados Luis Palma de la Calzada y Martín Luis Palma Meccía, esposo e hijo de la exembajadora de Argentina en el país, Teresa Meccía de Palma.
En esa audiencia, el ministerio público estuvo representado por el hoy procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, quien era fiscal del Distrito Nacional para esa fecha; el procurador adjunto Bolívar Sánchez Veloz, y el exfiscal adjunto Teobaldo Durán. Mientras que Ileana Aybar y José Rafael Llenas, quienes se constituyeron en parte civil, fueron representados por el jurista Luis Miguel Pereyra, quien se lució en estrados como gran litigador criminalista.
Moliné Rodríguez fue asistido por los abogados Huáscar Tejada y César Liriano, mientras Redondo Llenas fue representado por los abogados Artagñán Pérez Méndez, Tomás Belliard y Francisco Hernández.
El oficial que tuvo una parte activa en la investigación del crimen del menor Llenas Aybar, fue el general retirado, Rafael Oscar Bencosme Candelier, en la gestión del exjefe de la Policía Nacional, Segundo Antonio Imbert Tessón.
Igual participación tuvo la exfiscal del Distrito Nacional, Zoila Martínez, actual Defensora del Pueblo, quien se trasladó al lugar donde fue encontrado el cadáver del menor Llenas Aybar, envuelto en cinta adhesiva, con las manos y pies atados en el arroyo Lebrón, próximo a una finca del kilómetro 24 de la autopista Duarte.
Madre dice sufre por familia
De su lado, Nora Llenas, madre de Redondo Llenas, que guarda prisión en la cárcel de Higüey, sostiene que sufre por toda su familia y por todos los que de algún modo “nos acompañan en este camino de dolor infinito”. Indicó que ninguna forma de castigo puede reparar la muerte de su sobrino José Rafael. 
NORA LLENAS HABLA SOBRE EL CASO Y DE SU HIJO
La madre de Redondo Llenas cree que todos los castigos no producen los mismos resultados. Algunas condenas, especialmente si quienes deben cumplirlas es gente muy joven, “pueden llegar a producir en el condenado un propósito de enmienda con efectos positivos mientras viva en el penal, y una vez fuera también”.
El crimen. Juan Manuel Moliné Rodríguez fue condenado a 20 años de prisión por el asesinato del niño Rafael
Llenas Aybar, en 1996. Dijo que eso no es casual, ya que es necesario que intervenga el tratamiento oportuno y grandes dosis de generosidad social para brindar una segunda oportunidad a los que están predispuestos a rechazar. “El asunto es que estos ‘rechazados’ recuperan la libertad un día, y entonces solo queda rogar que alguien se haya preocupado por ayudarlos a ser mejor persona, porque la mayoría de nosotros no tuvimos ni el tiempo ni el ánimo de hacer algo distinto”, aduce.