lunes, 9 de mayo de 2016

La pancada del ahogado

Todo el mundo sabe lo que va a pasar en las elecciones del domingo: Danilo Medina ganará ampliamente y gobernará por otros cuatro años... Pero como la parte más incivil de la oposición sabe que va a perder, trata de boicotear el proceso sin pensar que comete un atentado a la institucionalidad democrática y a la paz social.
Ese liderazgo opositor sabe bien que Danilo no necesita hacer fraude --ni electrónico, ni manual--, porque lo favorece la alta valoración de su gobierno por el optimismo que despierta en la gente su sencillez y humildad y el carácter cercano de su gestión.
Además, en estos 4 años la economía dominicana ha crecido con tanta robustez que constituye un ejemplo en una región donde casi todos los países “nataguean” en medio de una crisis generalizada que provoca desconcierto e incertidumbre.
El presidente Medina está cosechando los frutos de los planes sociales y las ayudas e impulsos a los pequeños y medianos negocios en sectores rurales y urbanos. Las estadísticas demuestran que cerca de un millón de dominicanos salieron de la pobreza en estos cuatro años y se han creado más de 400 mil empleos directos.
El programa de visitas sorpresa ha catapultado la popularidad del presidente Medina que, además, ha sido prolífico en obras de infraestructura en todo el país y que cuenta, como “joya de la corona”, con una transcendental inversión en el sector educativo...
...Que no solo por la asignación del 4 por ciento del PIB, mérito que reclaman los adversarios al PLD enquistados en la sociedad civil, sino por el significado que tiene la tanda extendida y el almuerzo escolar para cientos de miles de familias para quienes esas transferencias sociales suponen un promedio de unos 18 mil pesos mensuales por cada muchacho en edad escolar. Y que son el resultado de la visión y las políticas de lucha contra la pobreza implementadas por el presidente Medina.
En adición, a Danilo hay que sumarle la buena suerte de tener una oposición incompetente e inútil y en frente a un candidato sin carisma y sin ideas y carente de estrategias políticas y electorales, cuando no torpes y deficientes. Y --como si faltara más--, abusivamente irresponsable.
Solo en un escenario como ése podría explicarse el descerebrado intento de boicotear el proceso electoral y generar dudas sobre su legitimidad. Sabiéndose derrotados, ni siquiera hacen el mínimo esfuerzo para introducir al debate temas de fondo que en un último intento puedan modificar la correlación de fuerzas. En cambio, se pelean con el árbitro tratando de crear una crisis en torno al escrutinio electrónico.
Sin importar cómo cuenten los votos --uno a uno o de 10 en 10, a mano, con ábaco o con máquinas digitales--, el resultado será el mismo. Por eso no les interesa la transparencia en el conteo, sino caotizar el proceso. La intención es hacer uso del tigueraje asociado a los sindicatos choferiles y a grupos de la izquierda para incidentar y boicotear el proceso... Y para sorpresa de todo el país, han sumado como socios de su despropósito a la Fuerza Nacional Progresista, el partido de Vincho Castillo.
Los piquetes y marchas en torno a la sede de la Junta Central Electoral tienen la intención de provocar reyertas con la ley o agenciarse un muerto para justificar un retiro, alegando que no asistirán a “un matadero electoral” organizado por un árbitro represivo.
Y si llegan a las elecciones, el plan pasa por sabotear el proceso de escrutinio y prolongarlo para ganar tiempo y ampararse en la nocturnidad para movilizar a sus facinerosos alrededor de los recintos electorales y provocar incidentes violentos. Esa es la razón por la que ahora exigen conteo manual... Olvidando convenientemente que el escrutinio electrónico se consensuó con los partidos hace más de dos años y que su implementación costó millones de dólares.
Además, el escrutinio electrónico se asumió a pedido de muchos de esos partidos pequeños que hoy la objetan. Por eso la Junta no puede ceder a las presiones y debe mantenerse firme en sus decisiones. Sus miembros están informados de la trama y tienen constancia de que el objetivo es crear condiciones para incidentar, violentar y deslegitimar las elecciones.
Por eso es importante que la JCE continúe recibiendo apoyo de los sectores sensatos de la sociedad y del cuerpo de observadores internacionales... Ellos saben que estos escarceos constituyen las clásicas pancadas de ahogado --como les llamamos por aquí--, de algunos irresponsables que piensan que el país se acaba el 15 de mayo...
Por Oscar Medina ;-