martes, 31 de mayo de 2016

Hatuey

Como político profesional y serio que es, no es para nada extraño que de los candidatos que participaron en el pasado proceso electoral, Hatuey De Camps fuera el primero, y el único, en felicitar al ganador Danilo Medina. Aunque siempre firme en su posición contraria a las reelecciones presidenciales, el veterano dirigente y emblemática figura del PRD a la muerte del doctor Peña Gómez, es realista e institucionalista y, como tal, no iba a retardar un reconocimiento indicado por el protocolo de la política profesional y por las sociedades avanzadas, pero tampoco se prestaría a regatear un triunfo producido por amplia mayoría en las urnas.
Prestarse -como han hecho otros- a un juego que pasa del reclamo legítimo de revisión de casos en los que se tengan evidencias claras de irregularidades y del resabio entendible del que no salió airoso, sería sencillamente irresponsable. No es la primera vez  que Hatuey felicita temprano a quien entiende ganador del proceso, con mayor razón cuando advierte de por medio algún regateo o “pataleo” irracional. Aun cuando los números finales demuestran que la sumatoria de los opositores no era suficiente para ganarle al PLD y a un Medina que iba con la mayor coalición partidaria, apareciendo su cara en no menos de 18 casillas de la boleta, Hatuey propuso con tiempo a los adversarios al partido y candidato oficiales que se aliaran y escogieran a uno del grupo, para hacer un mejor papel. Y ya descartado que todos fueran en un frente encabezado por Abinader, sabemos que llegó a proponerle al resto activo -con lo que de todos modos la oposición iría con dos cartas- que escogieran una fórmula entre ellos, por ejemplo Guillermo-Ninou, para apoyarla, pero faltó visión y desprendimiento.
La reunión, en la que además de los dos citados estuvieron Max Puig y Juan Cohen, entre otros, se extendió hasta pasada la 1:30 de la madrugada y no se llegó a nada. En la  campaña del 2012, en la que De Camps llegó a decir que  Danilo tenía “buen discurso”, tenía la tesis de que el compañero de fórmula del hoy Presidente debía ser Miguel Vargas, no doña Margarita (yo le mantuve, y así fue, que la dama sumaba y unificaba). Danilo me dijo: “Ya yo hablé con Miguel, pero él lo que quiere es ser Presidente, no Vice”... Y me dejó una tarea para con Hatuey. ¡Vuelvo!!
Por Luis Encarnación Pimentel ;-