lunes, 11 de abril de 2016

Política de “comer yerba”

Hay que ser muy torpe y estar muy mal asesorado para echarse en contra --faltando apenas días para las elecciones y cuando todo está decidido--, a los dos propietarios de medios más importantes del país, precisamente los menos comprometidos y los de mayor independencia.
Porque aunque se sabía, quedaba pendiente la confirmación de que Luis Abinader estaba dispuesto a tirar toda la carne al asador en estas elecciones aunque ello significara cerrarse para siempre un eventual camino de futuro. El agravio a Pepín Corripio y a Domingo Bermúdez --que sólo ellos saben hasta dónde han colaborado con Abinader y su candidatura-, constituye una agresión innecesaria que ofende a ambos empresarios con una mentira programada con mucho tiempo de antelación...
...Y ese detalle que no sale aún a la superficie, constituye un agravante que sin duda dificultará aún más la recomposición de una relación herida de muerte y que tendrá un alto costo en el futuro de Abinader... Si es que tiene alguno.
Porque se hizo de mala fe, con conciencia de que se trataba de un material publicitario capcioso, violatorio de la ley, y que cualquier medio que respete las normas no podía difundirlo sin hacerse pasible de que se le exigiese reparación de daños y perjuicios.
Pero lo que se buscaba era escandalizar para llamar la atención sobre un material que a final de cuentas se revierte contra el propio candidato opositor, además de que tendrá consecuencias porque el gobierno y el PLD no se quedarán de brazos cruzados.
“...Y si es a lo personal que vamos, todo el mundo tiene una sobrinita chivirica”, dijo un vocero oficialista de sonrisa pícara.
... Qué dijo Pepín
Lo que dijo Pepín Corripio ayer en Punta Cana, deja bien claro que Abinader cometió tal vez el mayor error de su vida:
Fue él, Pepín, quien mandó llamar a Domingo Bermúdez a través de su hijo Manuel para comunicarle su decisión de no difundir la propaganda capciosa del PRM por recomendación de sus abogados. Domingo le dijo lo mismo, y es entonces cuando se ponen de acuerdo para emitir un comunicado conjunto.
Domingo tampoco recibió ningún tipo de presión del gobierno, como denunció Abinader. Y de haber ocurrido así, es seguro que ambos, Corripio y Bermúdez, lo habrían rechazado.
De paso, Pepín aclaró que no ha recibido presión de ningún gobierno en toda su historia como dueño de medios de comunicación... Y eso sí que lo cree todo el mundo.
Pero Danilo “la botó”...
Danilo Medina la sacó por los 411 en su respuesta a los periodistas en el mismo escenario donde Pepín desmintió a Abinader... “Pregúntenle a Pepín: yo suscribo lo que él diga sobre eso”.
El escenario donde uno y otro tocaron el tema no podía ser más oportuno: la reunión de medio año de la Sociedad Interamericana de Prensa porque en la víspera, el director del diario El Día, Rafael Molina Morillo, pidió que se incluyera el tema en la lista de violaciones en el hemisferio.
Como el periódico El Día es propiedad de Pepín, la aclaración del empresario periodístico tal vez valga para disuadir a la SIP de semejante temeridad...
...Y, de paso, clarificar la mente de un periodista tan valioso y meritorio como Molina Morillo, que también fue presidente de la SIP.
Por César Medina ;-
lobarnechea1@hotmail.com